sábado, 28 de noviembre de 2015

Desierto blanco

Desierto abierto, sol y viento,
de inmaculada blanca piedra
buscando ir al fin del tiempo
venciendo al hombre y la hiedra.

El sonar de mil campanas
de cristal y agua de lluvia,
no espanta las bandadas
de aves rojas, negras, rubias.

Mar sin agua ni navíos,
gigante entre las montañas,
viste el color de mi olvido.

Tierra de ancianos y hadas
de volar y andar cansino,
gente con la piel cansada:

en el valle de la sal.


(San Luis, 21-1-2011)