martes, 5 de diciembre de 2017

jueves, 14 de septiembre de 2017

Días

I
Fui testigo
del trabajo
de unos abejorros
sobre un tronco viejo.


II
Me vestí como hace dos años
pero no hubo caso:

no soy el mismo.


III
La cumbia
del camión de mudanza.

No conozco a nadie en mi cuadra.


IV
Los colores
son en realidad
realidad hecha tiempo
tiempo vuelto cosas
cosas hechas gesto.


V
Escribo una vez más.
Quizá no sé callar;
quizá lo sé demasiado.

domingo, 21 de mayo de 2017

lunes, 1 de mayo de 2017

Muda

Dejo ir
remeras viejas
y pantalones,

opiniones que ya no creo
y canciones que ya no escucho.

Las abandono
y son como pieles
que fui dejando.

martes, 18 de abril de 2017

Un capítulo

La nostalgia aún me habita:
lleno las horas con haceres
intentando callar las voces.

Las flores y el té con leche
son otros,
el cielo, mi madre,
el tactac del reloj.

Se caen los colores
viejos, como pintura de pared gastada.

Se caen y aún no hay otros nuevos.

Es que hace falta aire para volar,
vacío para llenar,
espacio para crear.

Cierro los ojos.
Se cierra un capítulo.
Soy libre.


lunes, 2 de enero de 2017

Ojos


  Los ojos aparecieron anteayer. O el día anterior. La miran, la acechan, la amenazan. Ella los siente todo el tiempo, como si tiraran rayos láser. O los escucha como un zumbido punzante e indeterminado. Están ahí, los ojos, aunque no pueda saber exactamente de dónde vienen. Están en todas partes. Ella sabe que hay una forma de sacárselos de encima, que no es fácil pero es posible. Ella sabe, y por eso cierra sus propios ojos, calma su mente y prepara la garganta para un único y poderoso grito que sale de miles y miles de bocas. Un grito que está cambiando el mundo.  














                   
 (ilustr. Gustivo Tedeschi)