martes, 22 de noviembre de 2016

Poema del fantasma (fragmento)

En el techo había una mancha
de humedad con unos bichitos rojos
minúsculos, viviendo en las protuberancias
de la pintura.
Los bichos caminaban durante horas
alderedor de la manchacasa
buscando algo invisible a mis ojos.
En algún lugar de la mancha
entró un día una araña que tomaba,
en tributo, dos o tres vidas diarias.
Después nada.
Observé, nosé, mil generaciones
de bichitos rojos que morían
y al morir caían
sobre mi alfombra que no es mía. Nada
es mío, nada. Salvo mis palabras
y la luz que me atraviesa que es mía
porque para mí es mío este no-cuerpo,
lo gané en aquella vida que perdí.
Y los bichitos nuevos,
loop,
me aburrieron un día. Pero encontré del vidrio
de la ventana un haz de luz que dibujaba
formas únicas de polvo. Formas nuevas, especiales
como la nieve. Un loop sin loop. Mis gustos
eran otros, y aún no los conocía
(me maravillaban o me extrañaban)
pero del polvo venimos y al polvo vemos,
aunque no lo querramos ver.

sábado, 13 de agosto de 2016

Sin miedo

Lo lindo es embarrarse
de pies a cabeza
y darse cuenta después
que las almas no se ensucian.

Que se te pueda romper el corazón
no importa,
porque la única forma de tener uno
es dándolo.

Dos árboles que se entrelazan,
por enormes que sean
no se quitan la luz
                            entre ellos,
se sostienen.

De los mil futuros posibles,
quedarse, sin miedo,
con el que nace de un para-siempre.
No me alcanza más amor que el infinito.

Porque va a pasar lo que pase, obvio;
pero lo que importa es el mientras tanto
que nos va a llevar hasta ahí.

De los mil futuros posibles,
quedarse, sin miedo.
Con mirarte yo ya soy el más valiente.

domingo, 24 de julio de 2016

Siete años

Siete.
Canciones y botellas al mar,
gritos, silencios, y susurros,
puentes, y callejones sin más salida
que las que den las alas.

Y ustedes. Gracias.