Mostrando entradas con la etiqueta instantes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta instantes. Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Este fue un relato interactivo (Instantes - parte 15)

 Sinopsis de los capítulos anteriores:

 El Dr. Oliverio French y Bernardo trabajan en un laboratorio que está desarrollando el Proyecto Oídos, aparentemente beneficioso para toda la humanidad. Tras recibir el laboratorio amenazas diversas del Grupo Nuevo Aire contra el proyecto, los directivos deciden cerrar las puertas con todos los empleados adentro. Permanecerán en cuarentena hasta que el Proyecto esté finalizado y sea lanzado.
 Mientras tanto los protagonistas comienzan a revelar las notas que les dejaron sus visitantes nocturnos, lo que los lleva hasta un enorme cuarto de máquinas que desconocían. Allí los espera Belén Eus para hacerles leer un mensaje del Grupo Nuevo Aire.
 En el mensaje, Oliverio y Bernardo se enteran que el Proyecto Oídos puede ser utilizado como un arma que ataca directamente a las mentes de sus víctimas. Y el G.N.A, al que creían terrorista, está en realidad conformado por los primeros impulsores del proyecto, que se vieron desplazados, y algunos después perseguidos y asesinados.
 Oliverio, Belén, y Bernardo discuten qué camino tomar. Finalmente deciden intentar salir del edificio.
En su escape un guardia los reconoce e intenta detenerlos. Belén lo deja inconsciente, y los tres empiezan a correr tras vestirse con unos trajes especiales: los de los empleados del subsuelo. 
 Cuando la esperanza de escapar empieza a crecer Bernardo, para sorpresa de los otros dos, escapa de ellos en un ascensor hacia los pisos superiores...   


Resultado de la última votación:
Los guardias del laboratorio: serán alertados por Bernardo.
.........................................................................................
 
 - Vamos hasta el tercer subsuelo- dijo Belén, quien parecía totalmente recuperada de la sorpresa- Si nos apuramos, llegaremos antes que él pueda encontrar algún guardia y volver a bajar.
 Corrimos. Una vez que empezamos a bajar por los subsuelos, la luz natural de las altas ventanas y claraboyas fue sustituida por lámparas de techo. El aturdimiento superaba al cansancio, al miedo, y a cualquier otro sentimiento o pensamiento. Lo único que tenía en mente era salir de allí. Se cruzó por mi mente una calle cualquiera, llena de casas llenas de gente viviendo sin saber lo que se gestaba en esos subsuelos tan tenebrosos.
 Las escaleras se interrumpieron bruscamente por una puerta. Arriba se leía solamente “Tercer Subsuelo – acceso restringido”. Un aparatito junto a la puerta se burlaba de nosotros que no sabíamos qué conjunto de números era la llave a nuestra libertad.
 En ese momento, escuchamos un ruido. Alguien bajaba por la escalera. Al ver que era un sujeto vestido igual a nosotros, un empleado del subsuelo, nos alejamos de la puerta lo suficiente como para que pareciera que estábamos charlando y no intentando entrar.
 - ¡Ustedes, vuelvan a trabajar!- nos gritó, al tiempo que discaba la clave. Leí la palabra “supervisor” bordada en su pecho al tiempo que lo empujaba para pasar corriendo por la puerta que nos abría. No giré para ver como reaccionaba.

 Ya no me sorprendió que la sala a la que entrábamos fuese más grande de lo que había imaginado. Ya nada podía sorprenderme. En un primer vistazo llegué a pensar que el sector subterráneo del laboratorio se extendía por debajo de toda la ciudad. Y nunca llegué a afirmar ni refutar esta primera impresión.
 Cientos de personas se movían por la sala, accionando máquinas, moviendo objetos con precaución extrema, o en diversas tareas. Tan concentrados estaban, tan disciplinados, y tan acostumbrados a ver gente corriendo de un lado al otro con preocupación, que nuestra presencia no inquietó a nadie.
- Faltan unos doscientos metros. Ahí hay una pequeña ventana que nunca fue tapiada. Es el único lugar sin vigilancia en todo el edificio- susurró Belén.
- No se si lo notaste, pero estamos tres pisos debajo de la tierra.
- Sí. Confiá en mí. Falta poco.
 Sin dejar de correr, pudimos ver las verdaderas máquinas que se estaban produciendo. No solo eran más grandes que el prototipo que habíamos visto, también eran muchísimas más.
 Llegamos a una compuerta escondida a medias por un mueble semidestruido y cajas viejas.
 - ¡Por fin!- exclamó Belén, al tiempo que movía las cosas para pasar.
- ¡Son esos!- gritó Bernardo a los guardias a los que había guiado hasta nosotros, señalándonos repetidas veces.
  Cuando Belén logró mover el mueble, entramos en lo que parecía un escobero. Pero el escobero no tenía techo, y una escalera de hierro para manos subía por la pared.
 Sin perder el tiempo, Belén empezó a trepar y yo la seguí. Arriba, lejos, lejísimos, se veía una luz. Mis ojos se nublaban por el esfuerzo y el cansancio.
 Abajo nuestro, la puerta se abrió y los entrenados guardias empezaron a trepar a una velocidad vertiginosa. Era imposible que les ganáramos.
 -Pero- pensé- no pueden atraparnos a los dos.
 Para sorpresa de Belén, dejé de trepar. Ella, aunque mirando para abajo, mirándome fijo, seguía subiendo.
 Yo no quería sacrificarme. No realmente. ¡Pero estaba tan cansado!
 El primer guardia intentó cubrirse con las manos cuando mi pie alcanzaba su cara. Perdió el equilibrio y cayó. Pero venían al menos cinco detrás, y el segundo ya sabía que yo me había detenido, y que iba a dar pelea en lugar de escapar. Intenté darle una patada, igual que había hecho con el anterior, pero agarró mi pie en el aire. De un tirón, me lanzó tras su compañero.
 En el aire, mientras caía, pude ver el pie de Belén escapando por la única salida sin vigilancia de todo el laboratorio. Ella era ágil, lo suficiente como para aprovechar la ventaja que yo le había dado para escapar.
 Con algo de suerte ella podría alertar al Grupo Nuevo Aire de la nueva situación.  Y demorar así el Proyecto lo suficiente como para alertar a toda la humanidad. Ella era mi esperanza. La imaginé corriendo bajo el sol cuando, no sin dolor, el guardia que yo mismo había tumbado amortiguaba mi caída. Perdí el conocimiento.

 Cuando desperté, estaba atado a lo que parecía una silla hecha de hierros y cables. Ya no llevaba puesto el uniforme del laboratorio, a diferencia de los hombres que se movían y hablaban animadamente frente a mí.
 Tardé en darme cuenta que lo que hay arriba mío es una de las máquinas. Hace unos instantes entendí lo que va a sucederme. Probablemente lo primero que hagan sea obligarme a olvidar esta historia que, en un intento desesperado por retener, me repito una y otra vez. 

 Fin

sábado, 19 de noviembre de 2011

Instantes - parte 14 (relato interactivo)

 Sinopsis de los capítulos anteriores:

 El Dr. Oliverio French y Bernardo trabajan en un laboratorio que está desarrollando el Proyecto Oídos, aparentemente beneficioso para toda la humanidad. Tras recibir el laboratorio amenazas diversas del Grupo Nuevo Aire contra el proyecto, los directivos deciden cerrar las puertas con todos los empleados adentro. Permanecerán en cuarentena hasta que el Proyecto esté finalizado y sea lanzado.
 Mientras tanto los protagonistas comienzan a revelar las notas que les dejaron sus visitantes nocturnos, lo que los lleva hasta un enorme cuarto de máquinas que desconocían. Allí los espera Belén Eus para hacerles leer un mensaje del Grupo Nuevo Aire.
 En el mensaje, Oliverio y Bernardo se enteran que el Proyecto Oídos puede ser utilizado como un arma que ataca directamente a las mentes de sus víctimas. Y el G.N.A, al que creían terrorista, está en realidad conformado por los primeros impulsores del proyecto, que se vieron desplazados, y algunos después perseguidos y asesinados.
 Oliverio, Belén, y Bernardo discuten qué camino tomar. Finalmente deciden intentar salir del edificio. En ese momento, alguien abre la puerta de la sala...

Resultado de la última votación:
El resto de los empleados del laboratorio trabaja incansablemente sin sospechar lo que sucede.
.........................................................................................


- Ya los encontré, jefe- dijo el guardia por un comunicador. Parecía un robot con ese traje: pesadas botas militares, pantalón azul con muchos bolsillos y llaves y cadenas colgando, chaleco antibalas del mismo color, y casco dorado, con un extraño visor delante de los ojos. Pero lo más inquietante era la ametralladora que llevaba en sus manos.
- ¡Ustedes tres, quietos y con las manos donde pueda verlas!- nos gritó.
 Cada vez más desconcertados, le hicimos caso. No teníamos muchas alternativas.
- Sí, señor- continuó hablando por el aparato- la que buscábamos y los dos que faltaban del piso superior. Sí, señor. Sí, señor. Inmediatamente, señor.
- ¡Caminando en fila india, ya mismo!- nos gritó.
 Bernardo y yo nos quedamos helados. Con las manos en la nuca, nos dirigíamos a la salida. Cuando pasamos por al lado de él Belén, en un acto de valentía, arremetió contra el guardia y lo empujó con todas sus fuerzas. El robótico soldado se desplomó. Bernardo no podía creer lo que pasaba y yo, en la misma situación, tomé la rápida decisión de llevar todo esto hasta sus máximas consecuencias. Ya sabía a qué bando quería pertenecer en esta historia: al de Belén. Tomé el arma del guardia antes que este llegara a reaccionar, y le apunté.
- ¿Qué estás haciendo, French? ¿Estás loco?- dijo Bernardo. Era la primera vez en años que me trataba por el apellido.
- No es necesario que le apuntes, parece inconsciente- dijo Belén mirando al guardia que ya no se movía-¡Pónganse estos trajes! - agregó al tiempo que los sacaba de su mochila y nos los alcanzaba.
 Le hicimos caso automáticamente. Unos segundos después, los tres salimos corriendo de la sala roja vestidos casi como astronautas.
- Son los trajes especiales que usan en los pisos inferiores, donde están las verdaderas máquinas- nos explicó Belén- con esto vamos a pasar desapercibidos, espero, el tiempo necesario para salir del edificio. Vamos por las escaleras, en los ascensores hay cámaras.
- ¡¿Las verdaderas máquinas?!- exclamé mientras empezábamos a bajar corriendo. En el camino tiré el arma en un gran cesto de basura, donde tardarían horas en encontrarla.
- Sí, lo que acaban de ver es solo un prototipo antiguo. El verdadero peligro se esconde debajo del edificio. Debe haber unas veinte máquinas del tamaño de la que acaban de ver, durmiendo debajo de la ciudad. Si no hacemos algo pronto, va a ser tan terrible como si todos los volcanes de la tierra hicieran erupción al mismo tiempo.
 Llegamos a un piso lleno de oficinas. La escalera se interrumpía en ese punto, pero había otra que continuaba bajando al fondo del pasillo. Mientras lo cruzábamos, pudimos ver varias oficinas llenas de empleados. Trabajaban incansablemente, sin sospechar con qué fin serían usados sus esfuerzos. Sin sospechar que un minuto más de trabajo para ellos, era un minuto menos que nos dejaban para evitar el desastre.
 Antes que llegáramos a darnos cuenta, Bernardo se metió en un ascensor y presionó un botón.
-¡Bernardo, no!- exclamé- ¡Van a encontrarnos!
 La escena transcurrió casi en cámara lenta. Yo gritaba a Bernardo para que saliera antes que la puerta se cerrara, y Belén me agarraba del hombro para frenarme y que no me subiera detrás de él a sacarlo.
- Mirá la flecha del botón de llamado. Está yendo hacia arriba. Creo que Bernardo va a delatarnos.
 No podía ser cierto, pero todo indicaba que Belén tenía razón, que Bernardo escapaba de nosotros.
 .........................................................................................


 Los guardias del laboratorio:
1-     Descubrieron rápidamente al guardia inconsciente y ya están alertas.
2-     Serán alertados por Bernardo.
3-     Todavía no notaron que Oliverio y Belén intentan escapar.
      4-     Otro (proponer).

sábado, 12 de noviembre de 2011

Instantes - parte 13 (relato interactivo)

 Sinopsis de los capítulos anteriores:

 El Dr. Oliverio French y Bernardo trabajan en un laboratorio que está desarrollando el Proyecto Oídos, aparentemente beneficioso para toda la humanidad. Tras recibir el laboratorio amenazas diversas del Grupo Nuevo Aire contra el proyecto, los directivos deciden cerrar las puertas con todos los empleados adentro. Permanecerán en cuarentena hasta que el Proyecto esté finalizado y sea lanzado.
 Mientras tanto los protagonistas comienzan a revelar las notas que les dejaron sus visitantes nocturnos, lo que los lleva hasta un enorme cuarto de máquinas que desconocían. Allí los espera Belén Eus para hacerles leer un mensaje del Grupo Nuevo Aire.
 En el mensaje, Oliverio y Bernardo se enteran que el Proyecto Oídos puede ser utilizado como un arma que ataca directamente a las mentes de sus víctimas. Y el G.N.A, al que creían terrorista, está en realidad conformado por los primeros impulsores del proyecto, que se vieron desplazados, y algunos después perseguidos y asesinados.
 Oliverio, Bernardo y Belén deben zanjar sus diferencias y decidir qué camino tomar...

Resultado de la última votación:
El siguiente paso a seguir será: intentar salir del laboratorio.
.........................................................................................


 Belén, un poco acalorada por hablar a los gritos, fue a buscar una botellita de agua que guardaba en su mochila. El cuarto era tan grande que podíamos hablar con Bernardo sin riesgo de que nos escuchara.
- Hay que ir a hablar con los directivos. Ya mismo. Si esta loca empieza a hacer quilombo se va a armar la podrida. Si nos apuramos…  
- ¡¿Qué?! ¿Estás sordo, o borracho? Esta máquina es una desgracia, hay que parar esto antes que sea demasiado tarde.
- ¿Vos me estás diciendo que creés en todas esas cosas que leímos, lavados de cerebro y todo eso? No estamos en una película de…
 Como Belén volvía hacia nosotros, tuvimos que interrumpir bruscamente nuestra discusión. Aunque por la cara de Bernardo se notaba lo enojado que estaba, tampoco mi cara era de tranquilidad total. Hasta la misma Belén, que ya sabía hace un tiempo de todo esto, parecía nerviosa.
 Nos quedamos en silencio un rato. Yo estaba mirando al piso, intentando controlar mis emociones para poder pensar. Cuando levanté la cabeza, ambos me estaban mirando.
 - ¿Qué hacemos?- me preguntó Belén. Como si yo tuviera la respuesta.
- ¿Cómo “qué hacemos”? ¿Qué vamos a hacer? No puedo pensar en una situación así. Menos en esta sala, tan cerca de esa máquina. Todo este lugar me da asco.- respondí.
- Sí, estoy de acuerdo. Creo que tenemos que salir del edificio.
- Es una locura- dijo Bernardo- no hay manera de salir hasta que el proyecto esté terminado- agregó. Me pareció que estaba a punto de sonreir, pero algo lo contuvo.
- Quizá no por las salidas que conocés vos- respondió bruscamente Belén.
 En el preciso instante en que terminaba de decir eso, se abrió la puerta de la sala.
.........................................................................................
  El resto de los empleados del laboratorio:
1- Trabaja incansablemente sin sospechar lo que sucede.
2- Están divididos entre un sector que trabaja y otro que busca mantener el control.
3- Está intentando solucionar un problema imprevisto.
4- Otro (proponer).

sábado, 5 de noviembre de 2011

Instantes - parte 12 (relato interactivo)

 Sinopsis de los capítulos anteriores:

 El Dr. Oliverio French y Bernardo trabajan en un laboratorio que está desarrollando el Proyecto Oídos, aparentemente beneficioso para toda la humanidad. Tras recibir el laboratorio amenazas diversas del Grupo Nuevo Aire contra el proyecto, los directivos deciden cerrar las puertas con todos los empleados adentro. Permanecerán en cuarentena hasta que el Proyecto esté finalizado y sea lanzado.

 Mientras tanto los protagonistas comienzan a revelar las notas que les dejaron sus visitantes nocturnos, lo que los lleva hasta un enorme cuarto de máquinas que desconocían. Allí los espera Belén Eus para hacerles leer un mensaje del Grupo Nuevo Aire.
 En el mensaje, Oliverio y Bernardo se enteran que el Proyecto Oídos puede ser utilizado como un arma que ataca directamente a las mentes de sus victímas. Y el G.N.A, al que creían terrorista, está en realidad conformado por los primeros impulsores del proyecto, que se vieron desplazados, y algunos después perseguidos y asesinados.
 
Resultado de la última votación:
Solo uno estará en contra del proyecto al instante.
.........................................................................................
 
No podía creer lo que leía. O en realidad, no quería creerlo… Pero por increíble que sonase, tenía mucho sentido. Hasta donde los empleados del laboratorio sabíamos, el Proyecto Oídos iba a utilizarse para casos extremos de dificultades en el aprendizaje, y, excepcionalmente, en investigadores que se sometieran voluntariamente a un proceso de recepción intensiva de datos. Claro que, al ver la gran máquina que ocupaba la sala en la que nos encontrábamos, no era irracional creer que iba a utilizarse en ciudades enteras en lugar de en individuos aislados.

 ¡Pero eran tantas las cosas que no sabíamos! Científicos siendo perseguidos y hasta asesinados. El Grupo Nuevo Aire como una resistencia y no como un grupo terrorista. Un arma extremadamente peligrosa. Estábamos adentro, y era nuestra responsabilidad hacer algo. Pero, ¿Cómo?

- Hay algo que deben saber- dijo Belén, como si fuese poca la información nueva.- Yo no pertenezco al Nuevo Aire. Al menos no ahora.

- ¿Eso quiere decir que estás de acuerdo en que usen el Proyecto de esta forma atroz? – le dije.

- No, no. Jamás. Todo lo contrario. Pero los miembros del Nuevo Aire fueron, en definitiva, los mismos que inventaron el aparato. ¡No quieren destruirlo, quieren utilizarlo para transmitir su propio conocimiento, su propia forma de ver las cosas, también en ámbitos masivos!

- Pero el aparato en sí no tiene porque ser algo malo… en las manos correctas. Digo, un martillo puede usarse para romperle la cabeza a alguien, pero también para construir una casa…- dijo Bernardo.- Creo que hay que ir a hablar con los directivos, seguramente esto sea un malentendido…

- ¿Es que no lo ven? El conocimiento no es algo concreto que pueda transmitirse así como así. La alteración neuronal de las sondas solo logra grabar a la fuerza lo que serían pequeñas frases del libro del conocimiento, que quedarán allí establecidas, inalterables, para siempre. Aplicados en forma masiva, va a ser un conocimiento vacío, inconsistente, y lo peor de todo… mantendrá el statu quo para siempre: nadie podrá volver a pensar.
.........................................................................................

El siguiente paso a seguir será:


1- Encontrar un lugar donde esconderse dentro del laboratorio y proveerse de alimentos.
2- Alertar a la mayor cantidad posible de empleados del laboratorio
3- Intentar salir del laboratorio
4- Otro (proponer)

sábado, 29 de octubre de 2011

Instantes - parte 11 (relato interactivo)

Sinopsis de los capítulos anteriores:

El Dr. French y Bernardo trabajan en un laboratorio que está desarrollando el Proyecto Oídos, aparentemente beneficioso para toda la humanidad. Tras recibir el laboratorio amenazas diversas del Grupo Nuevo Aire contra el proyecto, los directivos deciden cerrar las puertas con todos los empleados adentro. Permanecerán en cuarentena hasta que el Proyecto esté finalizado y sea lanzado.
Mientras tanto los protagonistas comienzan a revelar las notas que les dejaron sus visitantes nocturnos, lo que los lleva hasta un enorme cuarto de máquinas que desconocían. Allí los espera Belén Eus para hacerles leer un mensaje del Grupo Nuevo Aire en un computadora...
 
Resultado de la última votación:
El Dr. French se llama: Oliverio
.........................................................................................


Documento confidencial del G.N.A.


Cuando el grupo de científicos conocido como “el Círculo de Vorgado” diseñó el aparato, aún no se conocían a fondo todas las implicaciones que iba a tener. Es que el grupo, conformado en su mayor parte por neurólogos, químicos, psicólogos, y físicos, creía estar inventando una herramienta de aprendizaje.
 El aparato, cuyo costo y demanda de mano de obra trajeron la necesidad de involucrar inversionistas, está casi en su totalidad basado en los descubrimientos de Vorgado sobre el cerebro y cognición humanos. Mediante un tratamiento imperceptible podría someterse al paciente a un aprendizaje durante las horas de sueño, guiado por las ondas emitidas por el aparato. Sería un método infalible de transmisión de datos.

 Tras estar terminados los estudios preliminares, el proyecto pasó a estar guiado por el grupo de inversionistas que cada día se volvía más pequeño y exclusivo. Pronto los científicos e inventores se volvieron una molestia. Uno a uno, los integrantes originales del proyecto fueron desapareciendo. Algunos miembros del Círculo, al ver como sus compañeros eran raptados o directamente asesinados impunemente, escaparon y formaron el llamado Grupo Nuevo Aire, como único modo de defenderse. Se ocultaron y nunca se supo de ellos en el laboratorio.
 El Proyecto Oídos, como fue denominado debido a los esquemas simplificados de recepción de las ondas, estaba ahora en las manos sin rostro de los inversionistas anónimos. Y lo que iba a permitir simplificar la vida, se convirtió en una herramienta de dominio y de lavado de cerebro.
 Al día de hoy, no se conoce el nombre del miembro mayoritario del proyecto. Pero los investigadores del G.N.A. llegaron a la hipótesis de que, así como pueden transmitirse datos nuevos mediante las ondas, también pueden afectarse conocimientos propios del paciente. Y lo que es peor, infiltrados en el laboratorio descubrieron que el Proyecto tomó magnitud suficiente como para ser aplicado en ciudades enteras a la vez mediante aparatos emisores gigantes y el uso conveniente de satélites.

 El uso del Proyecto como arma tendría un efecto devastador. Eliminar a los enemigos bombardeando no sus cuerpos, si no sus mentes…
.........................................................................................

1- Tanto Oliverio como Bernardo van a estar en contra del Proyecto al instante
2- Tanto Oliverio como Bernardo van a querer defender su trabajo en el laboratorio hasta que Belén los convenza.
3- Solo uno estará en contra del Proyecto al instante
4- Otro (proponer)

sábado, 22 de octubre de 2011

Instantes - parte 10 (relato interactivo)

Sinopsis de los capítulos anteriores:
 El Dr. French y Bernardo trabajan en un laboratorio que está desarrollando el Proyecto Oídos, aparentemente beneficioso para toda la humanidad. Tras recibir el laboratorio amenazas diversas del Grupo Nuevo Aire contra el proyecto, los directivos deciden cerrar las puertas con todos los empleados adentro. Permanecerán en cuarentena hasta que el Proyecto esté finalizado y sea lanzado.  
 Mientras tanto los protagonistas comienzan a revelar las notas que les dejaron sus visitantes nocturnos, lo que los lleva hasta un enorme cuarto de máquinas que desconocían. Allí los espera Belén Eus, encargada de mostrarles algo en la computadora... pero necesita una contraseña para acceder.    

Resultado de la última votación:
El Dr. French y Bernardo: Van a confiar en Belén, pero con recaudos y después de alguna discusión
 .........................................................................................

 Sí, teníamos algo que ella, evidentemente, desconocía. Nos quedaba mi papel. Pero, ¿por qué decírselo? Al fin y al cabo, Belén era una desconocida, trabaja en el laboratorio pero era agente de sus enemigos. No podía salir nada bueno de esto. Además, ¿Y si mi papel era otro mensaje en clave, y no la contraseña que ella necesitaba?
 Nos quedamos en silencio. Y ese silencio delató nuestra inseguridad.
- Miren, sé que esto es algo nuevo para ustedes- nos dijo- pero es cuestión de vida o muerte. Llegó la hora de actuar. Hay que parar este proyecto diabólico ahora que…
 Bernardo se puso como nunca lo había visto en la vida.
- ¡Esto a lo que le decís “diabólico” es mi trabajo! Mirá, si llegué hasta acá fue solo por curiosidad… no quiere decir que vaya a ayudar a un grupito pseudo-terrorista a destruir algo que va a revolucionar la historia de la humanidad…
- Pero…
- ¡Pero nada! Me cansé de todo esto.
 Mientras ellos discutían, mi cabeza corría a mil kilómetros por hora. Decidí que no había nada que perder. Ante la cara de indignación de Bernardo, le di el papel de mi bolsillo a Belén. Al fin y al cabo, si sabíamos tan poco del laboratorio como para desconocer este gigantesco cuarto de máquinas, no conocíamos el proyecto tan a fondo como pensábamos.
Tras estudiar el papel por unos segundos, Belén sonrío.
-Gracias- me dijo al tiempo que tipeaba en la computadora.
 .........................................................................................
 El Dr. French se llama:
1- Odime
2- Oscar
3- Osvaldo
4- Otro (proponer)

sábado, 15 de octubre de 2011

Instantes - parte 9 (relato interactivo)

Sinopsis de los capítulos anteriores:
 El Dr. French y Bernardo trabajan en un laboratorio que está desarrollando el Proyecto Oídos, aparentemente beneficioso para toda la humanidad. Tras recibir el laboratorio amenazas diversas del Grupo Nuevo Aire contra el proyecto, los directivos deciden cerrar las puertas con todos los empleados adentro. Permanecerán en cuarentena hasta que el Proyecto esté finalizado y sea lanzado.
  El Dr. French y Bernardo, mientras tanto, están descifrando las misteriosas notas que les dejaron unos visitantes nocturnos. 

Resultado de la última votación:
Belén Eus es: una ex Integrante del grupo nuevo aire, que debido a la corrupción de sus altos mandos se desencantó con el grupo; pero no por eso concuerda con el Proyecto Oídos.
 .........................................................................................

 Llegamos algo agitados al pasillo del piso seis, donde estaba la sala roja. Bernardo, ansioso, estaba por abrir la puerta.
- ¡Pará! – le dije – Golpeá primero.
- No seas miedoso, están todos abajo distribuyéndose los horarios de trabajo y descanso.
 Lo que él decía tenía mucha lógica. Seguramente fuese cierto, pero yo tenía que mantener mi dignidad y demostrarle que mi precaución no era cobardía. Golpeé.
- Adelante – dijo una voz femenina. Sí había alguien.

 Abrimos la puerta y nos encontramos con algo que no nos esperábamos. La sala roja era enorme. Probablemente era la más grande de todo el edificio, pero lo más llamativo era su forma esférica. Las paredes y el techo formaban una media esfera perfecta, en cuyo centro había una gigantesca máquina de metal, con cables y luces por todos lados. Esas luces teñían de rojo el resto de la sala, de ahí su nombre.
Nos quedamos helados. Aunque no lo conocíamos en su totalidad, jamás habíamos imaginado que el lugar a donde íbamos a trabajar todos los días albergaba una sala de estas características, digna de una película de ciencia ficción.
  Bernardo caminó hacia el centro de la sala, y yo lo seguí. El sonido de nuestros pasos rebotaba en la pared vacía, multiplicándose, pero a medida que nos acercábamos a la máquina, se escuchaba más y más una extraña vibración eléctrica. Hasta podía sentirse en la piel.

  Una mujer salió a nuestro encuentro sonriendo.
- Dr. Shaw, Dr. French. Los estaba esperando. Yo soy, como deben imaginarlo, Belén Eus.- se presentó al tiempo que estiraba su mano hacia nosotros.
 Al contrario que Bernardo, no acepté su saludo.
- Hay muchas cosas que tenés que explicarnos, Belén- dije.

 Mi brusquedad borró la sonrisa de su rostro. Tras asentir con la cabeza, se dirigió hacia una computadora común y corriente al fondo de la sala. La seguimos. La vimos teclear por un rato, y su cara de frustración aumentaba minuto a minuto.
- Me dijeron que abriera esto para ustedes, pero me pide una contraseña. Ninguna de las habituales del Grupo funciona… ¿Les dijeron algo que yo no sepa?
 .........................................................................................


El Dr. French y Bernardo:

1- Van a confiar inmediatamente en Belén.
2- Van a confiar en Belén, pero con recaudos y después de alguna discusión.
3- No van a confiar nunca en Belén plenamente.
4- Otro (proponer).

sábado, 8 de octubre de 2011

Instantes - parte 8 (relato interactivo)

Sinopsis de los capítulos anteriores:
El Dr. French, científico que trabaja en un laboratorio que está lanzando el Proyecto Oídos, se ve envuelto en un misterio. El Grupo Nuevo Aire quiere destruir el proyecto a toda costa a pesar de que este parece inofensivo y beneficioso para toda la humanidad. La decisión de los directivos es la de, por seguridad, cerrar las puertas del laboratorio… con todos adentro. El Dr. French y Bernardo, su jefe, intentan mientras tanto descifrar los mensajes en código que les dejaron unos misteriosos visitantes nocturnos.

Resultado de la última votación:
El laboratorio: cuenta con comodidades pero solo por un tiempo limitado.
 .........................................................................................


 En la sala nos explicaron cómo íbamos a organizarnos. Habían improvisado unas seis habitaciones en las que dormiríamos por turnos de a cinco personas. También por turnos tendríamos que bañarnos y cocinar. Íbamos a tener que adaptarnos a esta nueva situación.
 -El problema- dijo Álvarez- es que sólo tenemos víveres suficientes para quince días. El proyecto debe llegar a lugar tal que avance autónomamente, sin más trabajo nuestro, antes de que pasen estas dos semanas.
 - ¡Eso no es posible!- gritó una mujer- deberíamos trabajar veinte horas diarias para alcanzar algo así, y aún así sería difícil…
- Puede ser- siguió Álvarez- que parezca algo imposible de lograr. Pero debemos hacer el intento: trabajaremos lo que sea necesario. El Proyecto lo vale. Aunque a veces parece que las cosas salen todas al revés…
 Siguió hablando, pero yo ya no lo escuchaba. ¡Al revés! Eso era. Miré a Bernardo para transmitirle mi idea, pero él había tenido la misma. Miraba fijo su papel, sonriendo. El misterio comenzaba a develarse.
 Me lo alcanzó. "Suénele bajo ralas” era “Sala roja, Belén Eus”. Aunque no sabía qué podía encontrar allí, cosa que me preocupaba demasiado, mi curiosidad estaba empezando a poder más que todo. Bernardo y yo nos levantamos al mismo tiempo y, a pesar de las protestas de los demás, nos fuimos de nuevo del salón. La sala roja, la sala donde se encuentra la base de datos del Proyecto, nos esperaba. Y Belén Eus sería quién finalmente nos dijera quienes eran el grupo Nuevo Aire, y qué tenían en contra del Proyecto Oídos.
  .........................................................................................

Belén Eus es:
1-     Una empleada subestimada, pero muy inteligente.
2-     Una ex-empleada.
3-     Una computadora a la que los empleados nombraron en chiste.       
4-     Otro (proponer).

sábado, 1 de octubre de 2011

Instantes - parte 7 (relato interactivo)

 Sinopsis de los capítulos anteriores:
 Una extraña, con un arma, despierta al Dr. French para dejarle un papel en el que escribe algo. El protagonista se dirige hacia el laboratorio en que trabaja, en el que también sucedieron cosas. En una reunión del comité directivo que ya estaba en plena discusión, ante el peligro que corre el "Proyecto Oídos" se decide cerrar las puertas del laboratorio... con todos adentro. Se escucha una explosión, y el Dr. French se esconde debajo de una mesa.


Resultado de la última votación:
El grupo Nuevo Aire: Atentó contra las instalaciones sin entrar aún.
 .........................................................................................

  Si no hubiese sido por el clima de terror que estábamos viviendo, lo exagerado de mi reacción hubiese despertado muchas burlas. Pero no fui el único que se sobresaltó cuando el caño de escape de la moto hizo ese ruido justo bajo nuestra ventana.
 Bernardo me ayudó a levantarme y me pidió que termine de contarle lo sucedido.
- A mi me pasó lo mismo- me dijo- ¿Qué dice tu papel? El mío dice: "Suénele bajo ralas".
- El mío es igual de incoherente e inquietante.
- Vamos a otro lado. No se puede escuchar ni lo que uno mismo piensa. Esta discusión tiene para rato, y seguramente no va a llevar a nada nuevo. La cuarentena va a seguir en pie.

  Fuimos a la oficina de Bernardo y le dimos vueltas al asunto hasta que nos hizo doler la cabeza. No habíamos llegado a nada aún, cuando golpearon la puerta.
- Sres., los esperan de nuevo en la sala de conferencias- dijo en tono de reproche una señora, resaltando las palabras "de nuevo".
 Mientras caminábamos por los pasillos, pensé que ya debía ser la hora del almuerzo.
  .........................................................................................

El laboratorio:
1- Cuenta con todas las comodidades para que se queden viviendo allí el tiempo que quieran.
2- Cuenta con comodidades pero solo por un tiempo limitado.
3- No cuenta con comodidades.
4- Otro (proponer).

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Instantes - parte 6 (relato interactivo)

Sinopsis de los capítulos anteriores:
Una extraña, con un arma, despierta al Dr French para dejarle un papel en el que escribe algo y se despide con una amenaza. El protagonista se dirige hacia el laboratorio en que trabaja, en el que también sucedieron cosas. Algo paranoico, llega finalmente para encontrarse con una reunión del comité directivo que ya estaba en plena discusión. La decisión del consejo directivo ante el peligro que corre el "Proyecto Oídos" es cerrar las puertas del laboratorio... con todos adentro.

 Resultado de la última votación:
El Dr. French: Está al tanto del Proyecto Oídos, pero no de algunos pormenores que lo tornarían inaceptable para su moral.
 .........................................................................................

  Todos empezaron a gritar. La decisión despertó opiniones diversas, pero la gran mayoría estaba en contra de quedarse en el laboratorio por tiempo indefinido.
Algunos discutían violentamente. Uno se paró arriba de su silla y hablaba como si fuera un orador. Otros se quedaron en sus sillas, serios y sin decir palabra, como si fueran los únicos en entender la gravedad de la situación. Una mujer lloraba, lamentándose de no poder ir al cumpleaños de su hijita.
 Yo aproveché el bullicio para acercarme a Bernardo. Le pedí que me ponga al día, ya que me había perdido casi todo lo dicho.
- Viene jodida la mano. Parece de película... un grupo terrorista que se hace llamar Nuevo Aire quiere boicotear el proyecto.
- ¡Eso es imposible! ¿Quién puede estar en contra del entendimiento? ¡El Proyecto Oídos va a abrir un nuevo mundo de posibilidades! ¡Un mundo mejor!
- Por eso hay que pararlos, y tener mucho cuidado. Contame que te pasó cuando te despertaste.

 Mientras le contaba, las discusiones a nuestro alrededor parecían no tener fin. Pero, yo acababa de entender, era indispensable que cuidáramos el proyecto. Sobre todo, el único e irrepetible "Facilitador", la supercomputadora que era el motor de todo.
De repente, una explosión nos sorprendió a todos. Me tiré abajo de la mesa, tapándome la cabeza con las manos.
.........................................................................................

 El grupo Nuevo Aire:

1- Está intentando entrar al laboratorio con todos sus medios.
2- Ya ingresó al laboratorio, pero tuvo que marcharse.
3- Ya ingresó al laboratorio, y sigue ahí.
4- Otro (proponer).

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Instantes - parte 5 (relato interactivo)

Sinopsis de los capítulos anteriores:
Una extraña, con un arma, despierta al Dr French para dejarle un papel en el que escribe algo y se despide con una amenaza. El protagonista se dirige hacia el laboratorio en que trabaja, en el que también sucedieron cosas. Algo paranoico, llega finalmente para encontrarse con una reunión del comité directivo que ya estaba en plena discusión.  

 Resultado de la última votación:
Bernarno (el jefe): es una excelente persona y muy amigo del Dr. French.
 .........................................................................................

 Cuando entré en la sala unas diez u once personas sentadas alrededor de una mesa giraron la cabeza hacia mí. Uno hablaba casi sin respirar, y creo que ni siquiera notó la interrupción. Saludé con un gesto de la cabeza a Bernardo que me miraba analíticamente desde la otra punta del salón. Yo estaba transpirado, despeinado, y mal vestido, pero no era el único desarreglado del lugar.
 Me senté, y tomé el café que un alma caritativa tuvo la gentileza de ofrecerme. Tardé unos momentos en procesar lo que se hablaba a mi alrededor.
 - La situación es crítica, señores- decía Alvarez, ese señor gordo y pelado sentado en la cabecera- y las medidas a tomar tendrán que ser drásticas. Tendremos que redoblar las medidas de seguridad del Proyecto Oídos.
- No hay mucho más por hacer- lo interrumpió enojado López, hasta ahora encargado de la seguridad del proyecto- las medidas ya eran extremas.  
 Yo, mientras pensaba que López no iba a durar mucho más con su trabajo, metí distraídamente las manos en los bolsillos. Casi sin pensarlo, abrí el papel que había dejado la extraña en mi casa. Las palabras “proyecto” y “oídos” formaban parte, aunque no estaban juntas, de una serie de siglas, números, y palabras sin un sentido aparente.
 Pensando distraído, dejé volar mi mente varios minutos. O quizá fueron horas. Creo que hasta dormité un poco… necesitaba descansar, y ahí me sentía, al fin, seguro.
 Me desperté cuando, casi a los gritos, Alvarez exclamó:
- Desde ahora, estamos en cuarentena. Ninguno de los aquí presentes podrá dejar el edificio.
.........................................................................................

 El Dr. French:
 1-     Está al tanto del Proyecto Oídos, lo que este implica, y está a favor de él.
 2-     Está al tanto del Proyecto Oídos, lo que este implica, y está  en contra de él.
 3-     No está al tanto del Proyecto.
 4-  Otro (proponer).

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Instantes - parte 4 (relato interactivo)

Sinopsis de los capítulos anteriores:
 Una extraña, con un arma, despierta al protagonista para dejarle un papel en el que escribe algo y se despide con una amenaza. El protagonista se dirige hacia el laboratorio en que trabaja, en el que también sucedieron cosas. En el camino, sospecha que dos hombres lo están siguiendo.

Resultado de la última votación:
 Los dos sujetos: no lo siguen, van hacia la estación igual que él.
.........................................................................................

 Sí, me estaban siguiendo. No había dudas. Comencé disimuladamente a caminar más rápido. No era suficiente. Podían alcanzarme con una pequeña corrida y yo no podría hacer nada para evitarlo.
 Una señora con una bolsa de compras venía en sentido contrario. Fuera de ella no habría ningún testigo si algo me sucediese. Le pedí la hora, solo para detenerla unos segundos más.
- ¡Seis menos cuarto!- exclamé, haciéndome el sorprendido, asegurándome de hablar lo suficientemente fuerte como para que los dos hombres, que achicaban su distancia segundo a segundo, me escuchen.  Si iba a huir, no quería que ellos lo supieran. Volví a caminar apresuradamente, casi corriendo. 
 Doblé en la primera esquina, y me escondí detrás de un árbol. Agitadísimo, daba grandes bocanadas intentando atrapar el oxígeno que se me escapaba de todas formas. Para mi sorpresa, los dos sujetos no doblaron detrás de mí, si no que siguieron derecho hacia la estación. Quince minutos después, me aseguré de subirme a un vagón distinto al de los dos hombres, pero por razones totalmente diferentes a las que me habrían motivado momentos antes.
 El laboratorio a las seis y veinte de la mañana estaba más concurrido que nunca en la historia. Esquivé las preguntas del guardia, que por primera vez en veinte años de trabajo terminaba su turno nocturno viendo las caras de la gente de mayor importancia.       
 Algo grande estaba sucediendo.
-Lo esperan en la sala de conferencias, Dr. French- me dijo un somnoliento sujeto al que yo jamás había visto pero que vestía un delantal blanco con el logotipo del laboratorio, exactamente igual al que yo había dejado colgado de una silla en mi hogar.
.........................................................................................

Bernardo (el jefe):
1-     Es una excelente persona y muy amigo del Dr. French.
2-     Es una excelente persona, pero un incompetente.
3-     Es un gran profesional, pero desestima al Dr. French
4-     Otro (proponer)

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Instantes - parte 3 (Relato interactivo)


Sinopsis de los capítulos anteriores:
 Una extraña, armada, despierta a nuestro personaje en medio de la noche. Tras escribir algo en un papel, se despide con la frase: “es solo una advertencia, doctor”.

Resultado de la última votación:
  La mujer escribió: una serie de palabras sin sentido (aparente).
.........................................................................................

 Quizá fue porque me dijo doctor que llamé a Bernardo, mi jefe, antes que a nadie. Ni siquiera llegué a pensar en llamar a la policía. Para mi sorpresa, atendió casi instantáneamente. Como si estuviese al lado del teléfono. Muy nervioso, empecé a explicarle lo que había sucedido.
- Vino acá también- me interrumpió-. No hables con nadie, no hagas la denuncia. Andá al laboratorio. Nos vemos allá en media hora.
 Empecé a vestirme apresuradamente. Estaba a punto de salir cuando recordé la nota. La guardé en un bolsillo, sin siquiera leerla. Ya habría tiempo, me dije más por miedo que por otra causa, para leerla junto a Bernardo. No podía imaginarme lo que pudiese decir, pero seguramente no sería nada bueno.
 Salí. Cuando estaba yendo a tomar el tren, sentí que me seguían. Dos hombres enormes, a suficiente distancia como para que no pueda verles las caras sin quedar en evidencia, habían doblado en todas las mismas calles que yo.

 .........................................................................................

 Los dos sujetos:
1-     Lo siguen para asesinarlo cuando nadie mire.
2-     Lo siguen porque lo confundieron con otra persona.
3-     No lo siguen, van hacia la estación igual que él.
4-     Otra (proponer).  

miércoles, 31 de agosto de 2011

Instantes - parte 2 (Relato interactivo)


 Resultado de la votación:
El protagonista es: Hombre


 Sinopsis del capítulo anterior:
  Nuestro personaje despierta agitado en medio de la noche. En ese momento en el que todavía no se distingue la realidad del sueño, se da cuenta que alguien lo observa en la oscuridad...
.........................................................................................

 Una mujer de unos treinta años se escondía detrás del humo de su cigarrillo. Un momento atrás hubiera jurado que se trataba de un hombre, pero era solo a causa de la falta de luz y sus ropas masculinas.
¿Como había entrado? No mostraba interés en robarme. De todas formas, tenía que sacarla de mi casa. Me levanté de un salto, dispuesto a todo.
 Ella, con movimientos lentos, se sentó en la única silla que hay en mi departamento de un ambiente. Cuando estaba a punto de alcanzar su brazo, sacó un arma de entre los pliegues de su gabardina y la puso sobre el escritorio.
 Me quedé helado.
 Sin siquiera mirarme, revolvió los cajones hasta encontrar una lapicera y un cuaderno. Yo no podía pensar: el miedo y la sorpresa me dominaban.  Después de escribir algo que no llegué a leer, se levantó y fue hacia la puerta como si estuviese en su propia casa.
- Es solo una advertencia, doctor- me dijo antes de irse.
...........................................................................................

  La mujer escribió:   

1- Una dirección
2- El nombre de una persona
3- El nombre de una agrupación
4- Otro (proponer)

sábado, 27 de agosto de 2011

Este es un relato interactivo (Instantes - parte 1)

 Desperté y todavía era de noche. Mi corazón latía muy rápido, y yo no podía recordar porqué. Las confusas imágenes de mis sueños, que me maltratan desde mi niñez, se mezclaban con una realidad no menos oscura.
 De repente, otra vez ese ruido. Eso había sido. ¿De donde provenía? Miré a un lado y otro, hasta descubrir una figura fumando en las sombras.
 -¿Quién anda ahí?- grité, queriendo parecer más fuerte que lo que en verdad soné.
 El extraño ni se inmutó. Dio una pitada y pude ver su cara gracias al pequeño halo de luz de su cigarrillo.

 ______________________

  El protagonista es:

1- Un hombre.
2- Una mujer.
3- Otro (proponer).