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viernes, 10 de octubre de 2014

Ropa

 La ropa se me rebeló, y escapó del reino de mi cuarto. Los joggins se aliaron con las zapatillas y salieron a correr por el país a lo Forrest Gump cercenado. Mientras, los buzos hacen honor a su nombre y se sumergen en las profundidades del océano. Las medias, que siempre quisieron ser enteras, se juntaron con los guantes y aún debaten si deben ser una mano con pie o un pie con mano. Las remeras aprendieron a cazar el viento en sus cuerpos, y se fueron volando envidiadas por los calzoncillos, que no se atrevieron a unirse al desacato.
 La ropa se me rebeló y yo, desnudo, quiero rebelarme también.



Mayo 2013

domingo, 2 de febrero de 2014

El invento



 Quería maravillarla. Primero le daría un regalo único, fantástico, y después le declararía su amor. Y no por nada era inventor: iba a crear un objeto realmente mágico.
 .
 Durante días trabajó sin descanso. Su única paga  fueron las pequeñas tristezas presentes y las inmensas alegrías futuras que tiene el enamorado que espera. Puso la última pieza y observó satisfecho el resultado: el ave mecánica era perfecta.
 .
 El día siguiente sería el indicado. Fue a su habitación a tomar un merecido descanso, cometiendo el gravísimo error de dejar la ventana abierta. Al despertar, se encontró con que el ave había desaparecido.
.
 Cuando me contó su historia, el inventor me dijo que se la habían robado. Yo prefiero creer que el ave mecánica salió volando, y que recorre aún el mundo buscando su canto.
       
    

martes, 22 de octubre de 2013

Sueños futuros: cuentos para un nene de la luna

 Hoy les traigo una de las novedades que había prometido hace unas semanas... y es una de las más lindas. Arrancó nuestro proyecto, ya es una realidad, llamado Sueños futuros. Y digo nuestro porque somos un equipo, con otro escritor y dos dibujantes,  que quizás conozccan o quizá les esté presentando ahora. 
 "Sueños futuros" es una página de facebook y un blog donde cada lunes vamos a estar compartiendo un cuento ilustrado, alternando los autores. Los cuentos, aunque con diversas temáticas y tonos, van a girar en torno a Rodrigo y una de sus aventuras contadas a su hijo antes de dormir... en el año 3604.
 Los autores somos Alejandro,  Gustivo, Matias Chenzo, y yo. Así que los esperamos... por nuestro blog y por nuestra página de facebook.

http://sueñosfuturos.blogspot.com.ar/
https://www.facebook.com/pages/Sue%C3%B1os-futuros/556868814381160

lunes, 14 de octubre de 2013

Respuestas XIII: Solo eres niebla




Siente el frío de su piel. Siente su mirada aunque no la encuentra. Su voz, que ya no es suya, le pide bailar una vez más. Como en los viejos tiempos. Y ella no puede negarse, nunca podría.
  Dice que sí, y bailan. Ya no con los movimientos salvajes e inexpertos de la juventud… ahora se mueven al ritmo de su alma. Se sumergen uno en el otro, se vuelven uno. Son uno, aunque ya no es como antes.
 Antes él estaba ahí.



martes, 10 de julio de 2012

El delito (parte 2)

Yo

Tú


 Sobre todas las cosas, hay que estar atento. Los pequeños delincuentes como vos esperan la menor distracción, que ven como una ventana abierta en una caja fuerte. Desde que comienza mi turno tengo que estar más que atento.
 Mirás para otro lado, mirás fijamente para abajo, te sonás los dedos y el cuello, pero yo estoy atento a las pequeñas señales y puedo darme cuenta que estás a punto de cometer un delito. Puedo notar tu impaciencia, puedo ver las pequeñas gotas de transpiración cayendo por tu nuca, y hasta podría entenderte, pero nunca justificarte.
“Ya sabía que ibas a ser el primero en caer en la tentación”, pienso en cuanto te veo mirando fijamente a tus pares. “Tus intenciones son claras, de esta no te salvás.” Me paro adelante tuyo haciendo, con mi cuerpo, sombra sobre tu deleznable acto.

Él

Nosotros 

Vosotros

Ellos


 Esta obra es continuación y continúa en los blogs a los que pueden acceder clickeando en cada pronombre. Recomiendo leer las partes en orden.

domingo, 10 de junio de 2012

El camino del bosque

  "Escríbeme una ilustración" es un proyecto de Clarulina en el que propone a los escritores trabajar partiendo de una de sus ilustraciones.
 Pueden leer el cuento que escribí para el proyecto haciendo click acá.

domingo, 20 de mayo de 2012

Penélope deluxe digámoslo

                                               intervención sobre texto de Juan Ojeda

 Soy la consciencia de una muñequita de porcelana. Digámoslo en un suspiro.

  Podría calcular los muertos que hay entre tu Parker y los mejores contratos de la empresa. Digamos lentamente que nos amamos como nunca antes. ¿Tu secretaria te habla cuando se lo hacés? Digámoslo lentamente, así nuestra voz se crece montaña.  La veo gimiendo a borbotones como una princesita de ocho patas digamos que somos el mundo; justo en el instante en que yo me voy naciendo sirena en tu balcón...

 Le podría cantar a lo más insignificante de tu día digamos una canción eterna, a esa hormiga que ni te acordás que mataste  digámosla solo para nosotros o mejor a ese chico que te limpió el parabrisas en Paraná y Corrientes digamos que lo demás no importa, y no sabés si le diste un billete de 5 o uno de 20,,,

 Él seguirá el hilo de mi voz. Mientras tu secretaria cuando se acomoda el bretel lo digamos yo soy la porcelana rota seremos en el colchón, uno rota por esa hormiga que limpia tus vidrios; para siempre ese chico que ni te acordás que mataste me sacude entre las sabanas para siempre y deja a los pies de la cama un billete de 5... o de 20. Y yo sonrío para siempre la buena forma del silencio.

 Porque soy tu mujer para siempre, una sirena con anginas

lunes, 14 de mayo de 2012

Zzzz

-Riiiiiiiiing, riiiiiiiiiiiiiing.
-Zzzzzzzzzzz.
-Riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiing.
-ZzzzzzZZzzz.
-Toc toc toc.
-Zzzzzzzzzz.
-TOC TOC TOC.
-¡Auuuhhhmm!
-¡TOC TOC TOC TOC! Riiiiiiiiiiiiiiiiiiing.
-¡Hey!
-Pum.
-¡Aia!
-Pum. Plaf.
-Uhhhhh...
-¡Paaaah!
-¡Crack!
-Jajaja
-Hhhh
-¡Buuuum!
-Ahhhhh...
-Muajajajaja...

domingo, 29 de abril de 2012

Truficulus Adelae


 El Truficulus Adelae es un mamífero oriundo de la sabana africana. Se alimenta de hongos que consigue lamiendo las cortezas de los árboles.
 Al ser presa de la mayoría de los depredadores el Truficulus desarrolló, a lo largo de su evolución, el camuflaje perfecto: un pelaje y contextura similares a las del león.
 La creación de este camuflaje requirió al Truficulus adquirir hábitos de su simil: rugir para asustar a pequeños depredadores, comer carne para aumentar su masa corporal, y hasta vivir con leones.
Hasta ahora, la ciencia no ha logrado distinguir al Truficulus de un león africano corriente.


 Este micro participó del primer concurso "En 99 palabras", saliendo en el puesto número 10. Agradecimientos a Miguel Molina por tan enriquecedora experiencia.

martes, 10 de abril de 2012

Gris

                                                                              click para agrandar

viernes, 16 de marzo de 2012

Robot

- ¿Has vivido alguna vez?- pregunté al robot que, analítico, me miraba. Me miraba con los ojos vacíos de una inteligencia superior. Me miraba con la frente en alto como si pudiera sentir orgullo humano… como si pudiera sentir. Así me miraba.
- No lo sé. ¿Y tú?- Contestó.
Llegué a odiarlo. A odiar profundamente su voz metálica, su voz inerte y monótona. Llegué a odiar su cuerpo de hojalata, y sus músculos de goma que lo hacían ver tan real, tan humano como yo.
-Una vez me sentí vivo, realmente vivo- le dije, como si mi cuerpo no estuviera hecho de hojalata, como si mi voz no fuera monótona y metálica, y mis músculos no fuesen de goma. 

                                                     -Publicado en El Microrrelatista- 

lunes, 13 de febrero de 2012

Noche

                                          Ilustración de Toni Demuro



  Cada día era igual, y a la vez era algo nuevo y fresco. Salía a caminar acompañado por las primeras estrellas. Aunque transitaba caminos diferentes, el destino siempre era el mismo. Cuando llegaba abandonaba sus zapatos, porque sabía que allá no los necesitaba. 
  Y era entonces, en aquella playa, que la joven soledad de la noche fluía a través de él. Fluía desde la punta de sus pies al contacto con la arena, erizando los pelos de sus piernas. Llegaba desde el eterno aullido del mar a través de sus oídos. Circulaba por todo su cuerpo, hasta alcanzar sus dedos. Hacía que  su alma se fundiera con el mundo.                                       
 Solo la luna y las estrellas eran testigos del canto de la noche, que tomaba cuerpo por unos instantes justo antes del amanecer.

jueves, 19 de enero de 2012

La otra vida

Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Poseidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
Fragmento de Ítaca, Konstantínos Kaváfis.

Despertarse y no saber. No saber si seguía soñando, no saber qué hora era, no saber si era sábado o si tenía que ir al trabajo. No saber.  Hacerse la misma pregunta una y otra vez hasta que la duda era parte de su sangre, recorría su cuerpo, invadía su mente y envenenaba su corazón. No saber si él seguía ahí a su lado.
 - ¿Mi amor?- aventuró. La única respuesta que tuvo tardó unos segundos agonizantes en llegarle: una serie de gruñidos típicos en las personas que se despiertan y sí saben. Saben que quieren seguir durmiendo.
 - ¿Me amás?- insistió. Esta vez Silvio se movió un poco, y le dio la espalda. Clara tomó eso como un sí. Pero un sí no duraba mucho hasta tener que ser reformulado, a diferencia de los “no”, que eran eternos.

 Recorrió con sus dedos el muro de su espalda. Lo imaginó sonriendo en sueños, lo imaginó soñando, lo soñó soñando en sueños otro amor y entonces sus dedos se volvieron cuchillos. Y los cuchillos atravesaron la piel con sorprendente facilidad.
 Cinco brillantes puntos rojos nacieron junto a su despertar sobresaltado.
 -¡¿Por qué me hiciste eso?!-  protestó él ante la sonrisa impune de ella, mientras intentaba ver la herida. Pero sonó el despertador antes que respondiese, como una excusa para salir apurada al día.

 Despertarse y no saber. No saber si seguía soñando, no saber qué hora era, no saber si era sábado o si tenía que…
 El recuerdo la golpeó con violencia cuando, tras el primer momento de vigilia atontada, notó que estaba arriba del auto.
- ¿A dónde vamos?- le preguntó a la figura borrosa que manejaba, mientras se frotaba los ojos.
- Lejos- respondió la voz de Silvio.
- Tenés que parar a pensar- replicó ella, después de unos segundos de silencio.- ¿Por qué no vamos de Reyes?.
- Todo el tiempo cambiás de discurso- protestó él. . Ella se sintió sola como nunca antes.
 Miró por la ventana, intentando escapar de la tensión.  Campo, ruta, y nada “Bienvenidos a San Martín”, decía un cartel. El mundo de afuera era muy parecido al de adentro. Una vieja baldeaba en la puerta de una casa al costado de la ruta. Atacaba la mugre con uno, dos, tres baldazos de agua rojo detergente. Un río de sangre que nacía en sus manos.

 Frenó en la banquina y bajó.
- Todo el tiempo cambiás de discurso- había protestado y protestó él.
 Ella estaba sola como nunca antes. Después de cerrar el baúl con un esfuerzo, lo cerró con llave y volvió a subir.
- ¡¿Por qué me hiciste eso?!- había dicho y siguió diciendo desde el silencio. Ella, sola como nunca antes. 
- ¿Me amás?- preguntó, como si todavía importase.

                                                   ______________

Así sucedieron los hechos tal como fueron vividos por Clara.
 
Para saber como sucedieron los hechos según Silvio hacer click acá.
Para saber como sucedieron los hechos según el Dr. Reyes hacer click acá.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Dulzura

                         ilustrado por

   Se le acercó para declararle su amor. Tan perfecta era a sus ojos que, tras sentarse junto a ella en la arena de la playa, le habló durante horas sin parar.
 Le habló, primero, de cómo amaba su mirada distraída, su figura esbelta, y las flores con que adornaba su cabello. Le habló, después, de cómo podrían ser felices juntos, le habló de que tendrían toda una vida para conocerse, que qué importaba que jamás se hubieran visto antes, que qué importaba el que dirán, que qué importaba nada si se tendrían el uno al otro. 
 Ella lo escuchó con infinita dulzura durante todo el tiempo que el joven habló apasionadamente. “Mi nombre es Mneiae. Ahora que me conocés, podés empezar a buscarme”, le dijo al tiempo que se transformaba  en arena arrastrada por el viento.