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miércoles, 29 de agosto de 2012

Los espejos (collage de blogs literarios)

1
 Yo no sabía que los espejos guardaban las imagenes en movimiento y que el día menos pensado las mostraban. Me persiguen puedo sentirlo ya están sobre mí. Es la hora rara. Los pájaros cantaron en el blosque, algunos animalillos salieron de sus guaridas para buscar en la maleza algo de alimento y los depredadores acecharon y cazaron a los más indefensos. Me encanta ese momento.  Poniendo en palabras al latido del corazón o a las lágrima cuando nos descubre en algún sentimiento.

2
 El autobús despierta.  No distingues el mañana porque aun no has amanecido. El despertador sonó a la misma hora de todas las mañanas, implacable. Han pasado 1.277 días y tu has hecho vida normal. Los cuervos, vuelven los cuervos. Llegas a urgencias incosciente e inmovilizado en la camilla. 

3
 Se había caracterizado por su alegría. Las cosas no existen cuando están solas, pensó al servirse el sexto café de la noche.  Néctar que invade formas y espacios. 

4
 Cerré la puerta despacio, sin hacer ruido.

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 Esta bloguesía fue escrita usando primeras frases de cuentos y poemas de mis blogs literarios favoritos. Cada oración es un enlace a su fuente, me pareció una linda forma de compartir aquellos blogs que disfruto tanto leyendo (aunque seguramente me olvidé de algunos). Los autores de las frases son: Mi otro yo, Valeria Marzilli, Verónica C., Ana Arcia, Ana Ruiz, Agustín Arispe, Pía Baroja, Pluma Roja, Silvia Zappia, Susana Camps, Toro Salvaje, Camilo, Juan Ojeda, Pedro Sánchez Negreira, Merce, David Vivancos Allepuz.

martes, 10 de julio de 2012

El delito (parte 2)

Yo

Tú


 Sobre todas las cosas, hay que estar atento. Los pequeños delincuentes como vos esperan la menor distracción, que ven como una ventana abierta en una caja fuerte. Desde que comienza mi turno tengo que estar más que atento.
 Mirás para otro lado, mirás fijamente para abajo, te sonás los dedos y el cuello, pero yo estoy atento a las pequeñas señales y puedo darme cuenta que estás a punto de cometer un delito. Puedo notar tu impaciencia, puedo ver las pequeñas gotas de transpiración cayendo por tu nuca, y hasta podría entenderte, pero nunca justificarte.
“Ya sabía que ibas a ser el primero en caer en la tentación”, pienso en cuanto te veo mirando fijamente a tus pares. “Tus intenciones son claras, de esta no te salvás.” Me paro adelante tuyo haciendo, con mi cuerpo, sombra sobre tu deleznable acto.

Él

Nosotros 

Vosotros

Ellos


 Esta obra es continuación y continúa en los blogs a los que pueden acceder clickeando en cada pronombre. Recomiendo leer las partes en orden.

lunes, 7 de mayo de 2012

Puentes

Puentes va a ser otra obra colectiva. Para participar, cada uno deberá hacer una entrada en su blog sumando su aporte. El aporte puede ser una oración (en cualquier lugar del texto) para hacer crecer a la historia o un dibujo o foto que la ilustre. Todos los aportes deben ser de autoría propia y, para completar el puente, tienen que funcionar como enlace al blog de su autor.
  Los pasos a seguir son, entonces, copiar todo tal cual está en el blog desde el que se suman, y publicarlo en su propio blog agregando la oración nueva y haciéndola un enlace a su propio blog.

 En cada blog que se sume puede haber varios interesados más. Para que la historia avance, en cada entrada pueden sumarse hasta tres blogs nuevos. Es decir, cada obra parcial se puede ramificar no más de tres veces. Los tres interesados en sumarse deben dejar constancia como comentario de que van a hacer la entrada y una vez hecha dejar un enlace a la misma en el blog del que partieron (para que se pueda ir siguiendo a las diferentes historias que se vayan formando). Pueden participar más de una vez mientras no sean seguidas.

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domingo, 15 de abril de 2012

Puentes

 Puentes va a ser otra obra colectiva. Para participar, cada uno deberá hacer una entrada en su blog sumando su aporte. El aporte puede ser una oración (en cualquier lugar del texto) para hacer crecer a la historia o un dibujo o foto que la ilustre. Todos los aportes deben ser de autoría propia y, para completar el puente, tienen que funcionar como enlace al blog de su autor.
 En cada blog que se sume puede haber varios interesados más. Para que la historia avance, en cada entrada pueden sumarse hasta tres blogs nuevos. Es decir, cada obra parcial se puede ramificar no más de tres veces. Los tres interesados en sumarse deben dejar constancia como comentario de que van a hacer la entrada y una vez hecha dejar un enlace a la misma en el blog del que partieron (para que se pueda ir siguiendo a las diferentes historias que se vayan formando). Pueden participar más de una vez mientras no sean seguidas.
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 Cruzar a la otra orilla parecía imposible.
   

lunes, 12 de marzo de 2012

14 comentarios en busca de una entrada

Gabriel Bajo  Mar 7, 2012, 09:37 AM
 
¡Genial! Cada vez que pienso en cosas existenciales me siento como en la segunda parte. Y lo de "un solo sonido me alcanza" es muy lindo.
...
...
Moon Mar 7, 2012, 11:46 AM
No sé si he entendido bien la segunda parte pero ese final tan maravilloso me lo ha aclarado bastante. Yo creo que si alguna vez me pasara eso, no sería capaz de reaccionar sin una compañía a mi lado.
                    Un saludo
 
 comprámeloyaporDior Mar 7, 2012 12:05 AM
 

Acabo de conocer tu blog... ¡qué divertido!

ahora ¿quéres conocer el mío?, te espero...


                   http://diariodeunaneurotica.blogspot.com


Vero Lumen Mar 7, 2012 03:11 PM
 
No se lleva bien con el amor de escarpate... y dice que el mundo es una jauria de locos corriendo por la misma zanahoria. Vaya!, ese tío acabará liando todo con esa cabezota embrolladora que tiene.
                    Me hace acordar a uno que... (mejor lo dejo ahí),,,

 
Me dicen Furia Mar 7, 2012 08:01 PM
 
Que tema más complicado. Quizá yo hubiera hecho lo mismo que la mina, pero sin matar a nadie jaajja
                    Me gusta que puede verse como cómico o como triste.
                    Gracias por pasarte por mi blog
                    te sigo! XD



Love is in your eyes Mar 7, 2012 9:06 PM

Que buena entrada. ^^
Te pasas por mi blog dale?


Luis Vázquez Mota Mar 7, 2012 10:32 PM
Tengo que felicitarte, en primer lugar, por unos diálogos tan ingeniosos. Hacen muy buen conjunto con la locura que se ve que los dos tienen, y que refleja muy bien la que, en el fondo, todos poseemos. Cada persona es un mundo, pero es que   una relación es todo un universo.
                    Maravillosas letras que dan en qué pensar.
                    Un abrazo.


Eppur si muove Mar 8, 2012 01:02 AM 
¿Es factible pensar el mundo como algo "resumible" en el transcurrir del otro?, digo sí aseveras así con tanto desparpajo psico-espiritual que ese solo sonido te alcanza. Dicen que la existencia no deja de ser un fenómeno intrínsecamente individual  (hasta podría decir anónimo); en todo caso vos elegís ponerle al mundo -a eso que tus ...................sentidos quizás creen percibir de- el sonido de su voz; y, como si 
                     fuera poco, de esta fragilidad envidiable, además circunscribís todas tus 
                     necesidades a esa reducción (limitación!)…
                     Bueno, cada cual es libre de hacer lo que quiera ¿no?; eso aseguraba mi maestra 
                     de tercero.
                     Feliz 14 febrero, ¡genial tu entrada!, (¿se dice así?).
...
conocesamarcelo Mar 8, 2012 10:28 AM
dice una cosa y hace otra XD ai que ver como sigue el mundo sin la voz de ella
eppur tiene razón cada uno es libre

lauritagamez Mar 8, 2012 06:28 PM
Yo creo que cuando se llega a amar así es cuando una persona se realiza por 
completo, como él. ¿Para  qué vinimos al mundo si no? ¿Habrá algo más bello 
 que sentir amor y ser correspondido, uniendo tu vida a la de otra persona 
                    en una sola? Compartirlo todo y querer que el otro sea tu vida 
                    (queriendo que la de la otra persona sea la tuya también),
                    y lo digo por Eppur si muove, es propio del verdadero sentimiento de AMAR, 
                    y no tiene que conllevar a perder la vida propia e individual,
                    sino a algo mayor y más bonito, a mezclar todo lo tuyo con lo de otro y hacer 
                    de ambos uno solo. 
                    No entiendo qué tiene que tener de malo que ames tantísimo a alguien como
                    para no desear  nada más. 
                    En fin, cada uno es libre, sí, de pensar lo que quiera, ¿no?
                    También me ha gustado mucho lo de "un solo sonido me alcanza", ¡es precioso!
                    Besos!

Todofuetanrapido Mar 9, 2012 08:15 PM
Bueno, toma 4, jeje. No sé que le anda pasando a bloffer pero no me deja comentarte. Ojala este salga.
   Devía que me encanta esta cosa que tenés con los diálogos, reconosco que 
                    te he dedicado mis buenos carajtos porque antes no entendía este monumento 
                    al absurdo.
                    Good News, ya te voy tomando el tiempo y ahora al menos logro ver un cuartito 
                    de luna ;)
                    “Molesto como Hitler en una sinagoga”,,, tu locura no tiene límites, eso me gusta.
                     Besitos valientes
                     Pd: ¿Vos un texto de Love?, no te creo nada, ayá ellos.

                     
                     Anónimo Mar 9, 2012 11:19 PM

                     ¿Te acordás de lo de Fromm?

                     Abrazos!

                     Camilo.


Eppur si muove Mar 10, 2012 01:30 AM

 what a wonderful world 
 ;( genial!


El Ser-Dogmático Mar 10, 2012 10:54 AM


Cómo olvidarse del Arte señor,


                    Abrazos de a triples ;)


                    Nos vemos in the uni.


AngelAustral Mar 10, 2012 02:13 PM 

POTENTE XD 
!!!

viernes, 2 de marzo de 2012

¿Nos vemos a la vuelta.

 Mientras viajaba en el colectivo leyendo un grueso libro, Juan pensaba en revisar su buzón apenas llegase a su casa. "¿Nos vemos a la vuelta.", leyó, y la falta del signo que cerrara la interrogación le pareció a Juan no un descuido, sino una rendija en una puerta que no quería cerrarse.
 Hubo una vez una carta para un hombre llamado Juan, que soñaba con viajar -la carta, por supuesto-. La caligrafía era cuidada, de letras pequeñas y redondeadas, lo que daba a suponer que la autora de la carta infame era una mujer. Entonces dejó caer el sobre en un rincón y enfrentó la última puerta de aquel pasillo gris sin querer mirar
 No tuvo otra opción mas que tragar saliva y anudar su estómago lleno de furia ya que a pesar de su diminuta estatura el enano era mucho mejor peleador que él: con el enano Alejandro siempre habían sido como hermanos, y fue por eso que le sorprendió encontrarlo con su novia en pleno acto de traición.
 Alejandro sonrió, la levantó por los talones desnudos con sus gruesas y curtidas y olorosas manos de leñador, como lo había hecho tantas veces en el crepúsculo del día y en el de la noche, la hizo girar como una pelota sobre la palma de su mano derecha con la gracia de un jugador de baloncesto de los Harlem Globetrotters, mientras le daba impulso suavemente con la izquierda, y ella giraba y giraba y hacía equilibrio apoyando sólo un dedo gordo y estirando los brazos a los lados como Kate Winslet en la proa del Titanic, y reía primero con los labios apretados, después con risitas contagiosas, y al final soltaba unas risotadas profundas que le helaron su propia sangre y le hicieron pensar, justo antes de que Alejandro la arrojara bocarriba sobre la cama, en los mismos silbos anaranjados y en los mismos globos invisibles en los que pensó Amaranta Úrsula, en las páginas de Cien años de soledad, antes de que le salieran los chillidos de gata que le estaban desgarrando las entrañas. Entonces le dijo despacio al oído, con voz pervertida: nos vemos en sueños.
 Ducha rápida, sin canto y sin shampoo... le quedó un poco de jabón en el pelo que usó para peinarse. Miró al enano sentado en el sillón del cuarto de huéspedes, ambos se despidieron con la mirada, ya no había nada más para decirse luego de aquella noche apasionada. Apagó la luz, salieron, y cerró la puerta con llave sabiendo que su hogar ya no estaría ahí nunca más.
 Camino de la estación se preguntó, si era eso lo que realmente quería, poner distancia entre su obsesión y él. No estaba seguro de si era una simple huida, ante el compromiso que no deseaba atender, o simplemente la búsqueda de la libertad en otra estación. Allí estaba ella, con aquel vestido que se pegaba a su cuerpo como un tatuaje.
- Me quedan bien estas botas - dijo con voz de niña maldita, quizás preguntó. Sólo un comentario...
 Le dio asco notar que aquél era el cigarrillo más triste de su vida. Unos minutos antes camino a la estación, tomó la decisión… la iba a dejar. Odiaba ése lugar, las personas y todo lo que había sucedido allí. Hasta ese punto sin retorno había llegado, sin saber cómo ni por qué. No se podía creer que todo se volviera a repetir.
Se despidió de su amante con un beso apasionado. Y sin mirar para atrás, Juan se subió al tren.



sábado, 25 de febrero de 2012

Esta es una entrada interactiva 3: Los inicios

 Las reglas son las mismas que las primera veces: en base a la frase que dejo, cada uno agrega una oración (en los comentarios) para formar una historia. Esta vez va a ser en sentido inverso: voy a dejar la oración final y van agregando lo que paso inmediatamente antes, de a una oración a la vez. Pueden dejar todas las oraciones que quieran, pero no seguidas (dejen que un par comenten en el medio).
 Cuando lo considere terminado, lo voy a publicar entero y cada uno puede llevarselo a su blog.

 La oración final es:
 Y sin mirar para atrás, Juan se subió al tren.

jueves, 19 de enero de 2012

La otra vida

Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Poseidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
Fragmento de Ítaca, Konstantínos Kaváfis.

Despertarse y no saber. No saber si seguía soñando, no saber qué hora era, no saber si era sábado o si tenía que ir al trabajo. No saber.  Hacerse la misma pregunta una y otra vez hasta que la duda era parte de su sangre, recorría su cuerpo, invadía su mente y envenenaba su corazón. No saber si él seguía ahí a su lado.
 - ¿Mi amor?- aventuró. La única respuesta que tuvo tardó unos segundos agonizantes en llegarle: una serie de gruñidos típicos en las personas que se despiertan y sí saben. Saben que quieren seguir durmiendo.
 - ¿Me amás?- insistió. Esta vez Silvio se movió un poco, y le dio la espalda. Clara tomó eso como un sí. Pero un sí no duraba mucho hasta tener que ser reformulado, a diferencia de los “no”, que eran eternos.

 Recorrió con sus dedos el muro de su espalda. Lo imaginó sonriendo en sueños, lo imaginó soñando, lo soñó soñando en sueños otro amor y entonces sus dedos se volvieron cuchillos. Y los cuchillos atravesaron la piel con sorprendente facilidad.
 Cinco brillantes puntos rojos nacieron junto a su despertar sobresaltado.
 -¡¿Por qué me hiciste eso?!-  protestó él ante la sonrisa impune de ella, mientras intentaba ver la herida. Pero sonó el despertador antes que respondiese, como una excusa para salir apurada al día.

 Despertarse y no saber. No saber si seguía soñando, no saber qué hora era, no saber si era sábado o si tenía que…
 El recuerdo la golpeó con violencia cuando, tras el primer momento de vigilia atontada, notó que estaba arriba del auto.
- ¿A dónde vamos?- le preguntó a la figura borrosa que manejaba, mientras se frotaba los ojos.
- Lejos- respondió la voz de Silvio.
- Tenés que parar a pensar- replicó ella, después de unos segundos de silencio.- ¿Por qué no vamos de Reyes?.
- Todo el tiempo cambiás de discurso- protestó él. . Ella se sintió sola como nunca antes.
 Miró por la ventana, intentando escapar de la tensión.  Campo, ruta, y nada “Bienvenidos a San Martín”, decía un cartel. El mundo de afuera era muy parecido al de adentro. Una vieja baldeaba en la puerta de una casa al costado de la ruta. Atacaba la mugre con uno, dos, tres baldazos de agua rojo detergente. Un río de sangre que nacía en sus manos.

 Frenó en la banquina y bajó.
- Todo el tiempo cambiás de discurso- había protestado y protestó él.
 Ella estaba sola como nunca antes. Después de cerrar el baúl con un esfuerzo, lo cerró con llave y volvió a subir.
- ¡¿Por qué me hiciste eso?!- había dicho y siguió diciendo desde el silencio. Ella, sola como nunca antes. 
- ¿Me amás?- preguntó, como si todavía importase.

                                                   ______________

Así sucedieron los hechos tal como fueron vividos por Clara.
 
Para saber como sucedieron los hechos según Silvio hacer click acá.
Para saber como sucedieron los hechos según el Dr. Reyes hacer click acá.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Respuestas IX: El grito

                                                a esta invitación de Valeria Marzilli

                                                    
El atardecer de los barcos de la mano,
y los matrimonios del tedio
del paseo de costumbre,
y mi espera
por tenerte.

Voy corriendo.

Es largo este puente,
soy consciente.
Es larga mi espera.
Puedo verte:

Encontrarnos de nuevo
en la mirada
que solo al ver figuras
verá nombres
y recuerdos
y cariños.

Ya se achica la distancia
y esa brecha
que separa nuestros cuerpos del abrazo
no es rival para mi canto.

Grito.


                                                        Basado en "El Grito", Edvard Munch

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Respuestas VIII: Camino

                                         a Zapatillas por el mundo de Adela


¿Qué pasa cuando miramos nuestros pies?
A veces miro mis pies y los descubro pesados. Cada paso es más lento y más difícil que el anterior. ¡Y cada vez estoy más agotado! Gran peligro traen estos caminos, porque el engañoso suelo parece ser suave como la seda, y las hierbas en forma de almohadas y mantas crecen libre y abundantemente. Y basta con acostarse y cerrar los ojos tan solo unos instantes para que el aplomo que habitaba nuestros pies invada nuestras mentes, nuestros sueños, nuestras ganas. ¡Y qué difícil
                                                                                            es despertar entonces! 

Otras veces miro mis pies para descubrir que solo hay aire debajo. Que dejé flotar mi cuerpo al mismo tiempo que mi mente, y mientras imaginaba caminos de luz y viento estos se hicieron reales sin darme yo cuenta, y los recorrí sin cansancio alguno. O con ese cansancio placentero, como el de los músculos de la cara después de sonreír por mucho tiempo.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Este fue un relato interactivo (Instantes - parte 15)

 Sinopsis de los capítulos anteriores:

 El Dr. Oliverio French y Bernardo trabajan en un laboratorio que está desarrollando el Proyecto Oídos, aparentemente beneficioso para toda la humanidad. Tras recibir el laboratorio amenazas diversas del Grupo Nuevo Aire contra el proyecto, los directivos deciden cerrar las puertas con todos los empleados adentro. Permanecerán en cuarentena hasta que el Proyecto esté finalizado y sea lanzado.
 Mientras tanto los protagonistas comienzan a revelar las notas que les dejaron sus visitantes nocturnos, lo que los lleva hasta un enorme cuarto de máquinas que desconocían. Allí los espera Belén Eus para hacerles leer un mensaje del Grupo Nuevo Aire.
 En el mensaje, Oliverio y Bernardo se enteran que el Proyecto Oídos puede ser utilizado como un arma que ataca directamente a las mentes de sus víctimas. Y el G.N.A, al que creían terrorista, está en realidad conformado por los primeros impulsores del proyecto, que se vieron desplazados, y algunos después perseguidos y asesinados.
 Oliverio, Belén, y Bernardo discuten qué camino tomar. Finalmente deciden intentar salir del edificio.
En su escape un guardia los reconoce e intenta detenerlos. Belén lo deja inconsciente, y los tres empiezan a correr tras vestirse con unos trajes especiales: los de los empleados del subsuelo. 
 Cuando la esperanza de escapar empieza a crecer Bernardo, para sorpresa de los otros dos, escapa de ellos en un ascensor hacia los pisos superiores...   


Resultado de la última votación:
Los guardias del laboratorio: serán alertados por Bernardo.
.........................................................................................
 
 - Vamos hasta el tercer subsuelo- dijo Belén, quien parecía totalmente recuperada de la sorpresa- Si nos apuramos, llegaremos antes que él pueda encontrar algún guardia y volver a bajar.
 Corrimos. Una vez que empezamos a bajar por los subsuelos, la luz natural de las altas ventanas y claraboyas fue sustituida por lámparas de techo. El aturdimiento superaba al cansancio, al miedo, y a cualquier otro sentimiento o pensamiento. Lo único que tenía en mente era salir de allí. Se cruzó por mi mente una calle cualquiera, llena de casas llenas de gente viviendo sin saber lo que se gestaba en esos subsuelos tan tenebrosos.
 Las escaleras se interrumpieron bruscamente por una puerta. Arriba se leía solamente “Tercer Subsuelo – acceso restringido”. Un aparatito junto a la puerta se burlaba de nosotros que no sabíamos qué conjunto de números era la llave a nuestra libertad.
 En ese momento, escuchamos un ruido. Alguien bajaba por la escalera. Al ver que era un sujeto vestido igual a nosotros, un empleado del subsuelo, nos alejamos de la puerta lo suficiente como para que pareciera que estábamos charlando y no intentando entrar.
 - ¡Ustedes, vuelvan a trabajar!- nos gritó, al tiempo que discaba la clave. Leí la palabra “supervisor” bordada en su pecho al tiempo que lo empujaba para pasar corriendo por la puerta que nos abría. No giré para ver como reaccionaba.

 Ya no me sorprendió que la sala a la que entrábamos fuese más grande de lo que había imaginado. Ya nada podía sorprenderme. En un primer vistazo llegué a pensar que el sector subterráneo del laboratorio se extendía por debajo de toda la ciudad. Y nunca llegué a afirmar ni refutar esta primera impresión.
 Cientos de personas se movían por la sala, accionando máquinas, moviendo objetos con precaución extrema, o en diversas tareas. Tan concentrados estaban, tan disciplinados, y tan acostumbrados a ver gente corriendo de un lado al otro con preocupación, que nuestra presencia no inquietó a nadie.
- Faltan unos doscientos metros. Ahí hay una pequeña ventana que nunca fue tapiada. Es el único lugar sin vigilancia en todo el edificio- susurró Belén.
- No se si lo notaste, pero estamos tres pisos debajo de la tierra.
- Sí. Confiá en mí. Falta poco.
 Sin dejar de correr, pudimos ver las verdaderas máquinas que se estaban produciendo. No solo eran más grandes que el prototipo que habíamos visto, también eran muchísimas más.
 Llegamos a una compuerta escondida a medias por un mueble semidestruido y cajas viejas.
 - ¡Por fin!- exclamó Belén, al tiempo que movía las cosas para pasar.
- ¡Son esos!- gritó Bernardo a los guardias a los que había guiado hasta nosotros, señalándonos repetidas veces.
  Cuando Belén logró mover el mueble, entramos en lo que parecía un escobero. Pero el escobero no tenía techo, y una escalera de hierro para manos subía por la pared.
 Sin perder el tiempo, Belén empezó a trepar y yo la seguí. Arriba, lejos, lejísimos, se veía una luz. Mis ojos se nublaban por el esfuerzo y el cansancio.
 Abajo nuestro, la puerta se abrió y los entrenados guardias empezaron a trepar a una velocidad vertiginosa. Era imposible que les ganáramos.
 -Pero- pensé- no pueden atraparnos a los dos.
 Para sorpresa de Belén, dejé de trepar. Ella, aunque mirando para abajo, mirándome fijo, seguía subiendo.
 Yo no quería sacrificarme. No realmente. ¡Pero estaba tan cansado!
 El primer guardia intentó cubrirse con las manos cuando mi pie alcanzaba su cara. Perdió el equilibrio y cayó. Pero venían al menos cinco detrás, y el segundo ya sabía que yo me había detenido, y que iba a dar pelea en lugar de escapar. Intenté darle una patada, igual que había hecho con el anterior, pero agarró mi pie en el aire. De un tirón, me lanzó tras su compañero.
 En el aire, mientras caía, pude ver el pie de Belén escapando por la única salida sin vigilancia de todo el laboratorio. Ella era ágil, lo suficiente como para aprovechar la ventaja que yo le había dado para escapar.
 Con algo de suerte ella podría alertar al Grupo Nuevo Aire de la nueva situación.  Y demorar así el Proyecto lo suficiente como para alertar a toda la humanidad. Ella era mi esperanza. La imaginé corriendo bajo el sol cuando, no sin dolor, el guardia que yo mismo había tumbado amortiguaba mi caída. Perdí el conocimiento.

 Cuando desperté, estaba atado a lo que parecía una silla hecha de hierros y cables. Ya no llevaba puesto el uniforme del laboratorio, a diferencia de los hombres que se movían y hablaban animadamente frente a mí.
 Tardé en darme cuenta que lo que hay arriba mío es una de las máquinas. Hace unos instantes entendí lo que va a sucederme. Probablemente lo primero que hagan sea obligarme a olvidar esta historia que, en un intento desesperado por retener, me repito una y otra vez. 

 Fin

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Respuestas VII: Suspiros

                                          a esta invitación de Bien Porteño


Escarchados suspiros
llegan a mi mente
a través de mi puerta.

¿Saldrán de tu boca
como yo lo imagino?
Esperando tus labios los míos...

Ya están heladas las palabras.
Solo queda esperar
la primavera.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Instantes - parte 14 (relato interactivo)

 Sinopsis de los capítulos anteriores:

 El Dr. Oliverio French y Bernardo trabajan en un laboratorio que está desarrollando el Proyecto Oídos, aparentemente beneficioso para toda la humanidad. Tras recibir el laboratorio amenazas diversas del Grupo Nuevo Aire contra el proyecto, los directivos deciden cerrar las puertas con todos los empleados adentro. Permanecerán en cuarentena hasta que el Proyecto esté finalizado y sea lanzado.
 Mientras tanto los protagonistas comienzan a revelar las notas que les dejaron sus visitantes nocturnos, lo que los lleva hasta un enorme cuarto de máquinas que desconocían. Allí los espera Belén Eus para hacerles leer un mensaje del Grupo Nuevo Aire.
 En el mensaje, Oliverio y Bernardo se enteran que el Proyecto Oídos puede ser utilizado como un arma que ataca directamente a las mentes de sus víctimas. Y el G.N.A, al que creían terrorista, está en realidad conformado por los primeros impulsores del proyecto, que se vieron desplazados, y algunos después perseguidos y asesinados.
 Oliverio, Belén, y Bernardo discuten qué camino tomar. Finalmente deciden intentar salir del edificio. En ese momento, alguien abre la puerta de la sala...

Resultado de la última votación:
El resto de los empleados del laboratorio trabaja incansablemente sin sospechar lo que sucede.
.........................................................................................


- Ya los encontré, jefe- dijo el guardia por un comunicador. Parecía un robot con ese traje: pesadas botas militares, pantalón azul con muchos bolsillos y llaves y cadenas colgando, chaleco antibalas del mismo color, y casco dorado, con un extraño visor delante de los ojos. Pero lo más inquietante era la ametralladora que llevaba en sus manos.
- ¡Ustedes tres, quietos y con las manos donde pueda verlas!- nos gritó.
 Cada vez más desconcertados, le hicimos caso. No teníamos muchas alternativas.
- Sí, señor- continuó hablando por el aparato- la que buscábamos y los dos que faltaban del piso superior. Sí, señor. Sí, señor. Inmediatamente, señor.
- ¡Caminando en fila india, ya mismo!- nos gritó.
 Bernardo y yo nos quedamos helados. Con las manos en la nuca, nos dirigíamos a la salida. Cuando pasamos por al lado de él Belén, en un acto de valentía, arremetió contra el guardia y lo empujó con todas sus fuerzas. El robótico soldado se desplomó. Bernardo no podía creer lo que pasaba y yo, en la misma situación, tomé la rápida decisión de llevar todo esto hasta sus máximas consecuencias. Ya sabía a qué bando quería pertenecer en esta historia: al de Belén. Tomé el arma del guardia antes que este llegara a reaccionar, y le apunté.
- ¿Qué estás haciendo, French? ¿Estás loco?- dijo Bernardo. Era la primera vez en años que me trataba por el apellido.
- No es necesario que le apuntes, parece inconsciente- dijo Belén mirando al guardia que ya no se movía-¡Pónganse estos trajes! - agregó al tiempo que los sacaba de su mochila y nos los alcanzaba.
 Le hicimos caso automáticamente. Unos segundos después, los tres salimos corriendo de la sala roja vestidos casi como astronautas.
- Son los trajes especiales que usan en los pisos inferiores, donde están las verdaderas máquinas- nos explicó Belén- con esto vamos a pasar desapercibidos, espero, el tiempo necesario para salir del edificio. Vamos por las escaleras, en los ascensores hay cámaras.
- ¡¿Las verdaderas máquinas?!- exclamé mientras empezábamos a bajar corriendo. En el camino tiré el arma en un gran cesto de basura, donde tardarían horas en encontrarla.
- Sí, lo que acaban de ver es solo un prototipo antiguo. El verdadero peligro se esconde debajo del edificio. Debe haber unas veinte máquinas del tamaño de la que acaban de ver, durmiendo debajo de la ciudad. Si no hacemos algo pronto, va a ser tan terrible como si todos los volcanes de la tierra hicieran erupción al mismo tiempo.
 Llegamos a un piso lleno de oficinas. La escalera se interrumpía en ese punto, pero había otra que continuaba bajando al fondo del pasillo. Mientras lo cruzábamos, pudimos ver varias oficinas llenas de empleados. Trabajaban incansablemente, sin sospechar con qué fin serían usados sus esfuerzos. Sin sospechar que un minuto más de trabajo para ellos, era un minuto menos que nos dejaban para evitar el desastre.
 Antes que llegáramos a darnos cuenta, Bernardo se metió en un ascensor y presionó un botón.
-¡Bernardo, no!- exclamé- ¡Van a encontrarnos!
 La escena transcurrió casi en cámara lenta. Yo gritaba a Bernardo para que saliera antes que la puerta se cerrara, y Belén me agarraba del hombro para frenarme y que no me subiera detrás de él a sacarlo.
- Mirá la flecha del botón de llamado. Está yendo hacia arriba. Creo que Bernardo va a delatarnos.
 No podía ser cierto, pero todo indicaba que Belén tenía razón, que Bernardo escapaba de nosotros.
 .........................................................................................


 Los guardias del laboratorio:
1-     Descubrieron rápidamente al guardia inconsciente y ya están alertas.
2-     Serán alertados por Bernardo.
3-     Todavía no notaron que Oliverio y Belén intentan escapar.
      4-     Otro (proponer).

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Respuestas VI: Cicatrices

                                        a esta entrada sin título de Lola

Ver en el mapa
de nuestras cicatrices
un camino futuro

sin sufrimiento
que nos espera.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Instantes - parte 13 (relato interactivo)

 Sinopsis de los capítulos anteriores:

 El Dr. Oliverio French y Bernardo trabajan en un laboratorio que está desarrollando el Proyecto Oídos, aparentemente beneficioso para toda la humanidad. Tras recibir el laboratorio amenazas diversas del Grupo Nuevo Aire contra el proyecto, los directivos deciden cerrar las puertas con todos los empleados adentro. Permanecerán en cuarentena hasta que el Proyecto esté finalizado y sea lanzado.
 Mientras tanto los protagonistas comienzan a revelar las notas que les dejaron sus visitantes nocturnos, lo que los lleva hasta un enorme cuarto de máquinas que desconocían. Allí los espera Belén Eus para hacerles leer un mensaje del Grupo Nuevo Aire.
 En el mensaje, Oliverio y Bernardo se enteran que el Proyecto Oídos puede ser utilizado como un arma que ataca directamente a las mentes de sus víctimas. Y el G.N.A, al que creían terrorista, está en realidad conformado por los primeros impulsores del proyecto, que se vieron desplazados, y algunos después perseguidos y asesinados.
 Oliverio, Bernardo y Belén deben zanjar sus diferencias y decidir qué camino tomar...

Resultado de la última votación:
El siguiente paso a seguir será: intentar salir del laboratorio.
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 Belén, un poco acalorada por hablar a los gritos, fue a buscar una botellita de agua que guardaba en su mochila. El cuarto era tan grande que podíamos hablar con Bernardo sin riesgo de que nos escuchara.
- Hay que ir a hablar con los directivos. Ya mismo. Si esta loca empieza a hacer quilombo se va a armar la podrida. Si nos apuramos…  
- ¡¿Qué?! ¿Estás sordo, o borracho? Esta máquina es una desgracia, hay que parar esto antes que sea demasiado tarde.
- ¿Vos me estás diciendo que creés en todas esas cosas que leímos, lavados de cerebro y todo eso? No estamos en una película de…
 Como Belén volvía hacia nosotros, tuvimos que interrumpir bruscamente nuestra discusión. Aunque por la cara de Bernardo se notaba lo enojado que estaba, tampoco mi cara era de tranquilidad total. Hasta la misma Belén, que ya sabía hace un tiempo de todo esto, parecía nerviosa.
 Nos quedamos en silencio un rato. Yo estaba mirando al piso, intentando controlar mis emociones para poder pensar. Cuando levanté la cabeza, ambos me estaban mirando.
 - ¿Qué hacemos?- me preguntó Belén. Como si yo tuviera la respuesta.
- ¿Cómo “qué hacemos”? ¿Qué vamos a hacer? No puedo pensar en una situación así. Menos en esta sala, tan cerca de esa máquina. Todo este lugar me da asco.- respondí.
- Sí, estoy de acuerdo. Creo que tenemos que salir del edificio.
- Es una locura- dijo Bernardo- no hay manera de salir hasta que el proyecto esté terminado- agregó. Me pareció que estaba a punto de sonreir, pero algo lo contuvo.
- Quizá no por las salidas que conocés vos- respondió bruscamente Belén.
 En el preciso instante en que terminaba de decir eso, se abrió la puerta de la sala.
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  El resto de los empleados del laboratorio:
1- Trabaja incansablemente sin sospechar lo que sucede.
2- Están divididos entre un sector que trabaja y otro que busca mantener el control.
3- Está intentando solucionar un problema imprevisto.
4- Otro (proponer).

sábado, 5 de noviembre de 2011

Instantes - parte 12 (relato interactivo)

 Sinopsis de los capítulos anteriores:

 El Dr. Oliverio French y Bernardo trabajan en un laboratorio que está desarrollando el Proyecto Oídos, aparentemente beneficioso para toda la humanidad. Tras recibir el laboratorio amenazas diversas del Grupo Nuevo Aire contra el proyecto, los directivos deciden cerrar las puertas con todos los empleados adentro. Permanecerán en cuarentena hasta que el Proyecto esté finalizado y sea lanzado.

 Mientras tanto los protagonistas comienzan a revelar las notas que les dejaron sus visitantes nocturnos, lo que los lleva hasta un enorme cuarto de máquinas que desconocían. Allí los espera Belén Eus para hacerles leer un mensaje del Grupo Nuevo Aire.
 En el mensaje, Oliverio y Bernardo se enteran que el Proyecto Oídos puede ser utilizado como un arma que ataca directamente a las mentes de sus victímas. Y el G.N.A, al que creían terrorista, está en realidad conformado por los primeros impulsores del proyecto, que se vieron desplazados, y algunos después perseguidos y asesinados.
 
Resultado de la última votación:
Solo uno estará en contra del proyecto al instante.
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No podía creer lo que leía. O en realidad, no quería creerlo… Pero por increíble que sonase, tenía mucho sentido. Hasta donde los empleados del laboratorio sabíamos, el Proyecto Oídos iba a utilizarse para casos extremos de dificultades en el aprendizaje, y, excepcionalmente, en investigadores que se sometieran voluntariamente a un proceso de recepción intensiva de datos. Claro que, al ver la gran máquina que ocupaba la sala en la que nos encontrábamos, no era irracional creer que iba a utilizarse en ciudades enteras en lugar de en individuos aislados.

 ¡Pero eran tantas las cosas que no sabíamos! Científicos siendo perseguidos y hasta asesinados. El Grupo Nuevo Aire como una resistencia y no como un grupo terrorista. Un arma extremadamente peligrosa. Estábamos adentro, y era nuestra responsabilidad hacer algo. Pero, ¿Cómo?

- Hay algo que deben saber- dijo Belén, como si fuese poca la información nueva.- Yo no pertenezco al Nuevo Aire. Al menos no ahora.

- ¿Eso quiere decir que estás de acuerdo en que usen el Proyecto de esta forma atroz? – le dije.

- No, no. Jamás. Todo lo contrario. Pero los miembros del Nuevo Aire fueron, en definitiva, los mismos que inventaron el aparato. ¡No quieren destruirlo, quieren utilizarlo para transmitir su propio conocimiento, su propia forma de ver las cosas, también en ámbitos masivos!

- Pero el aparato en sí no tiene porque ser algo malo… en las manos correctas. Digo, un martillo puede usarse para romperle la cabeza a alguien, pero también para construir una casa…- dijo Bernardo.- Creo que hay que ir a hablar con los directivos, seguramente esto sea un malentendido…

- ¿Es que no lo ven? El conocimiento no es algo concreto que pueda transmitirse así como así. La alteración neuronal de las sondas solo logra grabar a la fuerza lo que serían pequeñas frases del libro del conocimiento, que quedarán allí establecidas, inalterables, para siempre. Aplicados en forma masiva, va a ser un conocimiento vacío, inconsistente, y lo peor de todo… mantendrá el statu quo para siempre: nadie podrá volver a pensar.
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El siguiente paso a seguir será:


1- Encontrar un lugar donde esconderse dentro del laboratorio y proveerse de alimentos.
2- Alertar a la mayor cantidad posible de empleados del laboratorio
3- Intentar salir del laboratorio
4- Otro (proponer)

sábado, 29 de octubre de 2011

Instantes - parte 11 (relato interactivo)

Sinopsis de los capítulos anteriores:

El Dr. French y Bernardo trabajan en un laboratorio que está desarrollando el Proyecto Oídos, aparentemente beneficioso para toda la humanidad. Tras recibir el laboratorio amenazas diversas del Grupo Nuevo Aire contra el proyecto, los directivos deciden cerrar las puertas con todos los empleados adentro. Permanecerán en cuarentena hasta que el Proyecto esté finalizado y sea lanzado.
Mientras tanto los protagonistas comienzan a revelar las notas que les dejaron sus visitantes nocturnos, lo que los lleva hasta un enorme cuarto de máquinas que desconocían. Allí los espera Belén Eus para hacerles leer un mensaje del Grupo Nuevo Aire en un computadora...
 
Resultado de la última votación:
El Dr. French se llama: Oliverio
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Documento confidencial del G.N.A.


Cuando el grupo de científicos conocido como “el Círculo de Vorgado” diseñó el aparato, aún no se conocían a fondo todas las implicaciones que iba a tener. Es que el grupo, conformado en su mayor parte por neurólogos, químicos, psicólogos, y físicos, creía estar inventando una herramienta de aprendizaje.
 El aparato, cuyo costo y demanda de mano de obra trajeron la necesidad de involucrar inversionistas, está casi en su totalidad basado en los descubrimientos de Vorgado sobre el cerebro y cognición humanos. Mediante un tratamiento imperceptible podría someterse al paciente a un aprendizaje durante las horas de sueño, guiado por las ondas emitidas por el aparato. Sería un método infalible de transmisión de datos.

 Tras estar terminados los estudios preliminares, el proyecto pasó a estar guiado por el grupo de inversionistas que cada día se volvía más pequeño y exclusivo. Pronto los científicos e inventores se volvieron una molestia. Uno a uno, los integrantes originales del proyecto fueron desapareciendo. Algunos miembros del Círculo, al ver como sus compañeros eran raptados o directamente asesinados impunemente, escaparon y formaron el llamado Grupo Nuevo Aire, como único modo de defenderse. Se ocultaron y nunca se supo de ellos en el laboratorio.
 El Proyecto Oídos, como fue denominado debido a los esquemas simplificados de recepción de las ondas, estaba ahora en las manos sin rostro de los inversionistas anónimos. Y lo que iba a permitir simplificar la vida, se convirtió en una herramienta de dominio y de lavado de cerebro.
 Al día de hoy, no se conoce el nombre del miembro mayoritario del proyecto. Pero los investigadores del G.N.A. llegaron a la hipótesis de que, así como pueden transmitirse datos nuevos mediante las ondas, también pueden afectarse conocimientos propios del paciente. Y lo que es peor, infiltrados en el laboratorio descubrieron que el Proyecto tomó magnitud suficiente como para ser aplicado en ciudades enteras a la vez mediante aparatos emisores gigantes y el uso conveniente de satélites.

 El uso del Proyecto como arma tendría un efecto devastador. Eliminar a los enemigos bombardeando no sus cuerpos, si no sus mentes…
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1- Tanto Oliverio como Bernardo van a estar en contra del Proyecto al instante
2- Tanto Oliverio como Bernardo van a querer defender su trabajo en el laboratorio hasta que Belén los convenza.
3- Solo uno estará en contra del Proyecto al instante
4- Otro (proponer)

sábado, 22 de octubre de 2011

Instantes - parte 10 (relato interactivo)

Sinopsis de los capítulos anteriores:
 El Dr. French y Bernardo trabajan en un laboratorio que está desarrollando el Proyecto Oídos, aparentemente beneficioso para toda la humanidad. Tras recibir el laboratorio amenazas diversas del Grupo Nuevo Aire contra el proyecto, los directivos deciden cerrar las puertas con todos los empleados adentro. Permanecerán en cuarentena hasta que el Proyecto esté finalizado y sea lanzado.  
 Mientras tanto los protagonistas comienzan a revelar las notas que les dejaron sus visitantes nocturnos, lo que los lleva hasta un enorme cuarto de máquinas que desconocían. Allí los espera Belén Eus, encargada de mostrarles algo en la computadora... pero necesita una contraseña para acceder.    

Resultado de la última votación:
El Dr. French y Bernardo: Van a confiar en Belén, pero con recaudos y después de alguna discusión. 
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 Sí, teníamos algo que ella, evidentemente, desconocía. Nos quedaba mi papel. Pero, ¿por qué decírselo? Al fin y al cabo, Belén era una desconocida, trabaja en el laboratorio pero era agente de sus enemigos. No podía salir nada bueno de esto. Además, ¿Y si mi papel era otro mensaje en clave, y no la contraseña que ella necesitaba?
 Nos quedamos en silencio. Y ese silencio delató nuestra inseguridad.
- Miren, sé que esto es algo nuevo para ustedes- nos dijo- pero es cuestión de vida o muerte. Llegó la hora de actuar. Hay que parar este proyecto diabólico ahora que…
 Bernardo se puso como nunca lo había visto en la vida.
- ¡Esto a lo que le decís “diabólico” es mi trabajo! Mirá, si llegué hasta acá fue solo por curiosidad… no quiere decir que vaya a ayudar a un grupito pseudo-terrorista a destruir algo que va a revolucionar la historia de la humanidad…
- Pero…
- ¡Pero nada! Me cansé de todo esto.
 Mientras ellos discutían, mi cabeza corría a mil kilómetros por hora. Decidí que no había nada que perder. Ante la cara de indignación de Bernardo, le di el papel de mi bolsillo a Belén. Al fin y al cabo, si sabíamos tan poco del laboratorio como para desconocer este gigantesco cuarto de máquinas, no conocíamos el proyecto tan a fondo como pensábamos.
Tras estudiar el papel por unos segundos, Belén sonrío.
-Gracias- me dijo al tiempo que tipeaba en la computadora.
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 El Dr. French se llama:
1- Odime
2- Oscar
3- Osvaldo
4- Otro (proponer)

sábado, 15 de octubre de 2011

Instantes - parte 9 (relato interactivo)

Sinopsis de los capítulos anteriores:
 El Dr. French y Bernardo trabajan en un laboratorio que está desarrollando el Proyecto Oídos, aparentemente beneficioso para toda la humanidad. Tras recibir el laboratorio amenazas diversas del Grupo Nuevo Aire contra el proyecto, los directivos deciden cerrar las puertas con todos los empleados adentro. Permanecerán en cuarentena hasta que el Proyecto esté finalizado y sea lanzado.
  El Dr. French y Bernardo, mientras tanto, están descifrando las misteriosas notas que les dejaron unos visitantes nocturnos. 

Resultado de la última votación:
Belén Eus es: una ex Integrante del grupo nuevo aire, que debido a la corrupción de sus altos mandos se desencantó con el grupo; pero no por eso concuerda con el Proyecto Oídos.
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 Llegamos algo agitados al pasillo del piso seis, donde estaba la sala roja. Bernardo, ansioso, estaba por abrir la puerta.
- ¡Pará! – le dije – Golpeá primero.
- No seas miedoso, están todos abajo distribuyéndose los horarios de trabajo y descanso.
 Lo que él decía tenía mucha lógica. Seguramente fuese cierto, pero yo tenía que mantener mi dignidad y demostrarle que mi precaución no era cobardía. Golpeé.
- Adelante – dijo una voz femenina. Sí había alguien.

 Abrimos la puerta y nos encontramos con algo que no nos esperábamos. La sala roja era enorme. Probablemente era la más grande de todo el edificio, pero lo más llamativo era su forma esférica. Las paredes y el techo formaban una media esfera perfecta, en cuyo centro había una gigantesca máquina de metal, con cables y luces por todos lados. Esas luces teñían de rojo el resto de la sala, de ahí su nombre.
Nos quedamos helados. Aunque no lo conocíamos en su totalidad, jamás habíamos imaginado que el lugar a donde íbamos a trabajar todos los días albergaba una sala de estas características, digna de una película de ciencia ficción.
  Bernardo caminó hacia el centro de la sala, y yo lo seguí. El sonido de nuestros pasos rebotaba en la pared vacía, multiplicándose, pero a medida que nos acercábamos a la máquina, se escuchaba más y más una extraña vibración eléctrica. Hasta podía sentirse en la piel.

  Una mujer salió a nuestro encuentro sonriendo.
- Dr. Shaw, Dr. French. Los estaba esperando. Yo soy, como deben imaginarlo, Belén Eus.- se presentó al tiempo que estiraba su mano hacia nosotros.
 Al contrario que Bernardo, no acepté su saludo.
- Hay muchas cosas que tenés que explicarnos, Belén- dije.

 Mi brusquedad borró la sonrisa de su rostro. Tras asentir con la cabeza, se dirigió hacia una computadora común y corriente al fondo de la sala. La seguimos. La vimos teclear por un rato, y su cara de frustración aumentaba minuto a minuto.
- Me dijeron que abriera esto para ustedes, pero me pide una contraseña. Ninguna de las habituales del Grupo funciona… ¿Les dijeron algo que yo no sepa?
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El Dr. French y Bernardo:

1- Van a confiar inmediatamente en Belén.
2- Van a confiar en Belén, pero con recaudos y después de alguna discusión.
3- No van a confiar nunca en Belén plenamente.
4- Otro (proponer).